R e s e ñ a y f o t o g r a f í a d e l o s b a r r i o s d e B u e n o s A i r e s >Villa Real
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B a r r i o d e
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B a r r i o d e V i l l a R e a l
Ubicado hacia el nor-este geográfico de la ciudad.
Esta delimitado por las arterias: Avenida Lope de Vega, Baigorria, Irigoyen, Nogoyá, prolongación virtual de Nogoyá, Avenida Gral. Paz (deslinde Capital-Provincia).
CGPC: 10
Superficie (en km2): 1,3
Densidad (habitantes/km2):
10.523,8
Población Total: 13.681
Mujeres: 7.313 Varones: 6.368
Fuente: DGESC, en base a datos censales, año 2001.
Aniversario: 18 de marzo
Museo del automóvil
Historia:
El nacimiento de este barrio estuvo emparentado con el Ferrocarril Buenos
Aires al Pacífico (hoy General San Martín), el cual construyó en la primera
década de este siglo un ramal que iba desde su estación Sáenz Peña hasta
Versalles. Nació así en la intersección de las actuales Irigoyen y Tinogasta
una estación, que por decreto del 18 de marzo de 1909 recibió el nombre de
Villa Real. Seis meses más tarde, por Decreto del 16 de septiembre se libraba
al servicio público el mencionado ramal. En torno a su estación el barrio
comenzó su progresivo crecimiento.
Fuente: CEDOM
Vamos a comenzar la caminata por el barrio de Villa Real. Y su principal centro
comercial se encuentra en esta avenida Llamada Lope de Vega. Con el cruce de la
Avenida Francisco Beiro. (Recuerde el nombre de la primera avenida porque es
parte de una particularidad del barrio que más adelante le vamos a contar).
Como dato histórico de la ciudad le contamos que la actual avenida Francisco Beiró, supo llamarse avenida Tres Cruces. A raíz de ello durante muchos años un frigorífico que se encontraba sobre esta arteria utilizó como su marca el nombre Tres Cruces. Hoy un sólo recuerdo que encontramos de el viejo nombre de esta calle y es una farmacia llamada Tres Cruces a la altura del 3500 de la hoy avenida Beiró.
Volvemos al cruce de las avenidas Lope de Vega y General Paz. Aquí estamos en
uno de los límites del barrio y de la ciudad de Buenos Aires, porque la avenida
Lope de Vega termina en este puente a unas seis cuadras de el cruce con Beiró.
Uno de los puentes que comunica a la Ciudad de Buenos Aires con la Provincia de
Buenos Aires, es justamente el que posee esta avenida y cruza a dicha provincia
después de pasar por encima de esta autopista, antiguamente Avenida General Paz.
Con el mismo nombre hoy es una auto vía.
A ambos costados de la auto vía que esta más baja del nivel de la calle,
encontramos esta calle y de ambos lados, que la costea casi en su totalidad.
En tan transitada como la propia auto vía, porque la utilizan mucho los
colectivos que tienen su recorrido por General Paz, y subes en muchos puntos a
recoger gente de las paradas sobre esta calles.
Aquí vemos una se las subidas y/o salidas de la auto vía hacia la calle lateral,
del lado de la Ciudad de Buenos Aires. La parte delantera de los auto que vemos
están apuntando hacia el este de la ciudad.
A ambos lados de la auto vía tenemos un buen espacio (aquí fotografiado) que
mezquinamente se guardo para que nos acompañen estos hermosos árboles y rodeados
de un pequeño espacio verde. Este era mucho más importante años atrás. Y también
lo encontrábamos en el centro de la vieja avenida General Paz, pero a
consecuencia del crecimiento de la cantidad de automóviles, en la fatídica
década de los años noventa del siglo XX, se realizó un agregado de dos
carriles (uno para cada sentido del tránsito) y sencillamente se apelo a tirar
todos esos hermosos árboles que nos regalaban su vital oxígeno, para
reemplazarlos con asfalto en dicho centro de la avenida.
Este segundo puente que vemos en la imagen lo encontramos después de caminar
unos seiscientos metros,
costeando la auto vía General Paz, de este a oeste. Y aquí nos vamos a detener
porque tenemos algo importante que contarles de la historia y nacimiento de este
lindo y tranquilo barrio de Villa Real.
En el medio del puente tenemos la vista panorámica de la auto vía. Y estamos
parados en el lugar exacto del límite catastral. Mirando hacia el este. (Como
quien miraría desde Buenos Aires hacia La república Oriental del Uruguay).
Estas fotos están tomadas desde el mismo punto pero hacia la derecha de la anterior y pertenece a la
ciudad de Buenos Aires, Capital Federal de la República Argentina.
Y estas a la izquierda y pertenecen al Partido de Tres de Febrero, Provincia
de Buenos Aires. A unos quinientos metros y a espaldas del cartel que nos da la
bienvenida al Partido de 3 de Febrero, continuando por esa calle (boulevard) que
señala la imagen, encontramos hoy, un importante campo de golf.
Estas fotos señalan el camino que recorría el ya desaparecido trencito
que a continuación vamos a conocer:
En julio de 1907, el Ferrocarril Pacífico (hoy General San Martín) solicitó al Congreso Nacional una autorización para realizar un nuevo empalme desde las cercanías de la estación Caseros en la provincia de Buenos Aires, hasta el Ferrocarril Oeste (hoy ex Sarmiento) entre las estaciones Liniers y Vélez Sarsfield (hoy Floresta).
Si en forma imaginaria nos subimos al trencito desde provincia de Buenos Aires, hacia la Ciudad de Buenos Aires, la línea comenzaba en la estación Sáenz Peña (hoy Partido Tres de Febrero), pasaba por el paradero Km 0,720 y paraba sólo cuando eventualmente había algún pasajero. Por lo general utilizaban el servicio de este transporte los socios y empleados, de un club que crearon en tierras del ferrocarril, en Sáenz Peña, en el mes de abril de 1908, el nombre del dicho club era Pacific Railway Atlhetic Club, primera institución de jockey sobre césped en el país. (Hoy el campo de golf al que hacíamos referencia anteriormente).
Luego seguía una curva y llegaba al Paradero (Km 2), llamado José Ingenieros (a partir de 1929), más adelante, ya entraba a la Ciudad de Buenos Aires y después de recorrer unos mil metros llegaba a la estación que se denominó Villa Real.
Esta fue la ruta de un antiguo trencito que supo ser de mucha utilidad para unos cuantos burgueses de la época. Ya que se creó con la finalidad de vender terrenos y llevar a los señores acaudalados a jugar su exclusivo deporte para ricachones. Cabe destacar que dos años después de creado este trencito y en el mes de noviembre de 1909, un tal Félix Lora comenzaría con los remates de unos 50 lotes en la zona.
A partir del 18 de marzo de 1909 este sector despoblado de la Ciudad de Buenos Aires obtuvo su nombre. Una de las estaciones del ramal Sáenz Peña-Villa Luro, denomino en su segunda estación, Villa Real y así le dió bautizo al, en esa época futuro barrio. Origen que está en las antípodas del barrio de Palermo y no sólo por su lejanía, sino porque es el más pequeño de la ciudad y Palermo el más grande.
Su ruta continuaba, siempre entre las calles Ruiz de los Llanos e Irigoyen hacia el oeste.
Es la única fotografía que encontramos de la estación Villa Real es esta y no es
de nuestra autoría. Dicha estación estaba ubicada en la calle Irigoyen (como
dijimos anteriormente, por donde circulaba en trencito) y la intersección de la
calle Tinogasta.
Hoy encontramos esta placa recordatoria frente a la desaparecida estación. En la
fachada del Museo del Automóvil, que pronto visitaremos.
Unos ochocientos metros más adelante y llegando a las intersecciones de las calles Arregui y Santo Tome, estaba el *apeadero Echagüe.
Continuando con el recorrido de este trencito, llegaba punto de su recorrido donde contaba con un pequeño desvío hacia un galpón, donde se almacenaban fardos de alfalfa destinados a las caballerizas de los cercanos cuarteles militares (con el perdón de la palabra) de Ciudadela (Provincia de Buenos Aires).
Y mil quinientos metros después, pasaba el trencito sobre un puente de ladrillos y en curva hacia el este, cruzaba el arroyo Maldonado (recordamos que hoy este arroyo se encuentra entubado y por arriba de él pasa la avenida Juan B. Justo) (ver más datos sobre este tema en el barrio de Versailles en Mire Buenos Aires), ya en el barrio de Versailles. Finalmente en aproximadamente 12 minutos terminaba su recorrido de 6.4 kilometros el último apeadero se llamaba Villa Luro.
*APEADERO significa: Estación de tren o parada de autobús de instalación sencilla, destinada únicamente a recoger o dejar viajeros y donde generalmente no se venden boletos. Generalmente, los apeaderos sólo disponen del andén y un cubierto para resguardo de los viajeros que esperan.
Pasados los años y ya en 1937 comienza la construcción de la avenida General Paz, (que como sabemos es el límite entre La provincia de Buenos Aires y la Ciudad de Buenos Aires) y ya el trencito había dejado de ser un negocio para la empresa privada ferroviaria. Entonces al año siguiente dejo de correr por sus vías este trencito. Recién en el año 1995, se demolió la estación de Villa Real.
Se retiraron las vías y hoy disimuladamente encontramos una señal que por allí pasó este trencito. Entre la calle Irigoyen y su paralela Ruiz De Los Llanos, a todo lo largo de estas dos arterias, vemos como esa cuadra de todas las calles que las cortan, son más cortas que el resto. Esto sucede en el barrio de Villa Real y su vecino Versailles.
Dejamos el trencito y seguimos conociendo Villa Real.
Caminando hoy por el barrio encontramos muchas calles tranquilas y con hermosos
y cuidados jardines en sus casas.
Esta hermosa particularidad es esta añosa maceta o
matera en el jardín de el Centro de Jubilados de Villa real con estas
impresionantes flores. Una verdadera rareza, ya que se trata de una planta
llamada Flor de Liz. Al parecer no es sólo propiedad de los chinos esta
increíble flor.
Y buscando detalles del Buenos Aires antiguo en el
barrio también vemos este almacén que aún persiste a pesar de los destructivos y
monopólicos hipermercados, que hicieron casi desaparecer a este tipo de negocios
de barrio.
Esta casa que cuenta en su frente con su viejo
alambre artístico. Muy común es épocas idas.
O esta otra con la vieja usanza de los culo de botella amurados hacia arriba en
el extremo más alto de la paredes de su fachada. Para que no salten los "rateros".
(en Buenos Aires antiguamente se los llamaba rateros a aquellos que entraban en
las casas de noche para robar alguna gallina de los gallineros que poseían la
mayoría de las viviendas, o bien la ropa que estaba tendida en el patio).
El club del barrio que aún
persiste a pesar de tanta rotura de la red social. Este se llama Club Social y
Deportivo Villa Real y fue fundado en el mes de marzo del año 1909. Frente de
este club encontramos una escuela.
Calles
tranquilas y verdaderamente poco transitadas nos regalan un silencio muy
notable.
Y también tenemos que destacar que a la hora de
leer los nombres de dichas arterias encontramos todo un homenaje a la cultura
universal. Le contamos al lector/a algunas de estas denominaciones: Lope de Vega
Poeta: novelista y el más grande
dramaturgo español,
José Pedro Varela:
sociólogo y periodista de Uruguay.
En 1874 publicó su gran libro La
educación del pueblo. Víctor Hugo:
poeta, novelista y dramaturgo,
Moliere: Dramaturgo y actor de
nacionalidad francesa.
Espronceda:
escritor, poeta y político español,
considerado el poeta más representativo del romanticismo español.
Francisco Bauzá:
doctor en Letras por la Universidad
Nacional de La Plata.
Caminando por esta calles y a pesar que se
afanaron (robaron) uno de los dos carteles de esta esquina le contamos que en el
cruce de la calle José Pedro Varela e Irigoyen (cartel desaparecido en acción)
justo donde pasaba el ya relatado trencito décadas atrás, encontramos esta plaza.
Que lleva el nombre del barrio: Villa Real. Se encuentra con exactitud entre las
calles Irigoyen, J.P. Varela, Bruselas y Simbrón.
Cabe destacar que el barrio de Villa Real tiene su propio emblema emplazado en
esta Plaza desde el 17 de marzo de 2005.
En el interior de la plaza encontramos al Centro Recreativo para Jubilados y
Pensionados. Lugar que le mostramos ese lindo jardín con la vieja maceta llena
de Flor de Liz.
¿Que hace La Flecha de Plata con la que él querido
chueco salio campeón del mundo en Formula 1, colgada de un pedestal? nos
preguntamos.
Es porque sólo a tres cuadras de la Plaza Villa Real. llegamos a una gran
atracción que posee el barrio y es el Museo del Automóvil. Sito sobre la calle
Irigoyen 2265. Su teléfono es el 4644-0828.
Este Museo tiene una calle principal ambientada con alegres colores y con
distintos elementos y materiales de época donde se encuentran los automóviles
expuestos. Cuenta también con una biblioteca especializada. Y les aseguro que
para quien gusta de los autos, las carreras y de historia es un lugar que no puede dejar de
visitar.
A nuestra llegada a la Fundación Museo del Automóvil en el barrio de Villa Real, amablemente nos recibió su encargada de relaciones institucionales señora Gisela Anabel Spadafora.
Rodeados de esta joyas de la historia de automotor Gisela nos cuenta que este
emprendimiento comenzó hace unos veinte años por un grupo de fanáticos del los
autos y encontraron este galpón que antiguamente supo ser una fabrica de soda y
por ende tuvieron que acondicionarlo para llevar adelante el proyecto. Y que
poco a poco, es decir les tomo su tiempo llevar a cabo esta obra cultural.
Que
el mismo es un emprendimiento privado y no recibe subsidios estatales.
Ante nuestra pregunta que si estaban teniendo en
cuenta a las futuras generaciones para que este museo perdure en el tiempo,
Gisela nos comento que están haciendo un trabajo para enseñar a los visitantes y
gente más joven, apuntando justamente a ello.
Gisela también nos explicó dentro de la idea del
museo es mostrar como era Buenos Aires en las épocas cuando estos automóviles
circulaban por sus calles. Entonces parte de la ambientación del mismo es una
escenografía al aire libre de una calle con fachadas de comercios y hasta
columnas de iluminacion pública de época.
Seguimos paseando ya a solas, porque después de agradecerle su amabilidad, dejamos a Gisela que cumpla con su trabajo.
Y allí mismo vemos este hermoso auto que utilizó Diego Armando Maradona como remis en su casamiento y también por la
actriz y cantante Madonna en la película donde personificó a Eva Duarte de
Perón.
Encontramos una camionetita adecuada para el
reparto de leche con sus cantinas y todo, que en su época supo ser el vehículo
con que el lechero llegaba hasta cada casa para vender ese rico producto.
Anteriormente a ser motorizado la leche la
repartían en carros como el que encontramos en esta maqueta.
Tanto el lechero como el almacenero sabían ser, no digo parte de la familia, pero si tener una estrecha relación de amistad con los vecinos de los barrios, más allá de ser educados y solidarios.
Muchas veces a contado mi madre que cuando ella era una pequeña niña, su padre (es decir mi abuelo) que trabajaba como yesero. En una oportunidad el sindicato de la construcción, había entrado en una huelga que duró varias semanas y mi abuelo se plegó a esa lucha sindical. y por su puesto dejó de cobrar sus sueldo. Entonces mi abuela cierto día le dijo al lechero que no le deje por ahora la leche porque mi marido esta de huelga y no tengo dinero. Y la respuesta de este hombre fue: "porque usted no tiene plata sus hijas no van a tomar leche" y haciendo caso omiso a lo que mi abuela le dijo, entro a la cocina, como ya era costumbre y dejo la misma cantidad de leche en el mismo lugar de siempre, como desde hacia años. Así era la gente de antes...
Y volviendo al museo vemos las coupe Chevrolet y
Ford, la roja con el numero 1 que piloteo Juan Manuel Fangio y la de color negro
con el número 2 de
Oscar Alfredo Gálvez.
Un antiguo colectivo de la línea 86. Aún hoy esta
empresa continua sus recorridos por la Ciudad de Buenos Aires.
Unas rarezas casi desconocidas como este Crosley 1947...
o este BMW que en Buenos Aires se le llamaba "ratón".
Un viejo ómnibus de dos pisos que en sus
mejores épocas llevaba pasajeros por la ciudad de Londres. Nunca circularon este
tipo de vehículos como servicio de pasajeros en Buenos Aires.
Lujosos automóviles de los años veinte del siglo
XX...
Dentro de los que indudablemente sobre sale Rolls
Royce.
Y para mi gusto personal la joya y lo mejor del
museo. La amada coupe Torino (o la Toro como se la llamaba en Buenos Aires) que
dio más vueltas que las mismas Mercedes Benz, las Porsche o Lancia, que
participaron en las
84 hs. de
Nürburgring,.Alemania
en el año 1969. Aquella hazaña del automovilismo de competición de Argentina.
Que en mi opinión, por una injusta payasada de los organizadores una de nuestras
Toro no se trajo el primer puesto. No podían permitir que unos indios argentinos
ganen la competencia...que va a ser.
Fue el operativo más importante que concretó el automovilismo argentino.
Indiscutiblemente, desde aquel lejano 1958 en que Juan Manuel Fangio decía adiós
a las carreras, nunca pudimos tomar el empuje suficiente como para que el nombre
de nuestro país volviera a tener repercusión en el terreno de las carreras de
autos. Ni con nuestras temporadas internacionales (que ayudan, pero aisladamente
un mes al año), ni con las excursiones de algunos equipos argentinos por Europa
(que lamentablemente fracasaron) pudimos retornar a los primeros planos. Pero
esta vez puede ser. Porque se encararon las cosas con seriedad. Porque todo se
planificó con el suficiente tiempo.
Porque vamos a Europa con un equipo argentino, con autos argentinos y pilotos argentinos. Porque llevamos la representación de una industria automotriz que se califica como la más poderosa de Latinoamérica, pero a la cual le hace falta mostrarse al mundo para que el mundo la conozca.
La idea nació hace rato, quizá en el mismo momento en que Juan Manuel Fangio y
Oreste Berta se enteraron de que existía una carrera llamada el "Maratón de la
ruta", de 84 horas de duración, en el dificilísimo circuito alemán de
Nurbürgring, para autos de Turismo, y en el cual vislumbraron que el Torino
podía tener muchas posibilidades.
El proyecto quedó en carpeta, se estudió, se analizó, se pidió apoyo a entidades
gubernamentales, a empresas privadas, y se puso en marcha. Entonces, dentro de
pocos días, a la 1 de la mañana del 20 de agosto de 1969 se verá el resultado.
Cuando dos o tres autos argentinos, con un equipo comandado por el legendario
Juan Manuel Fangio, larguen la monumental prueba.
Era la primera participación de marcas latinas en Europa. Era en Alemania, la competencia más exigente. Compitió contra marcas como Porsche, Lancia, Mazda, Ford, BMW, Fiat, Volvo, Alfa Romeo, Mercedes Benz, Renault.
El Torino dio más vueltas que ningún otro auto en las 84 hs; las penalidades
del reglamento lo dejaron cuarto, todo argentino sabe que salió primero...
Esta historia completa la puede usted leer en el siguiente link, sitio perteneciente al del Museo de Automóvil:
http://www.museodelautomovil.org.ar/torino84hsnuburgring.htm
Dejamos atrás este bellísimo museo y nos internamos un rato más en las tranquilas calles de Villa Real.
Este vecino muy poco se preocupo por nuestro paso,
cuando lo saludamos para sacarle una foto interrumpió por un segundo su siesta,
pero ni se molestó en abrir los ojos para la foto.
Estamos en la otra punta de barrio considerando
desde donde comenzamos este paseo.
Y llegamos a esta hermosa plaza de nombre Juan B.
Terán. Es muy importante por su tamaño, ya que cuenta con más de 20.000 metros
cuadrados, siendo un gran espacio verde y florido del barrio. Cuenta con una
gran diversidad de especies contando árboles, arbustos, etc. Se encuentra entre
las calles Nogoyá, Gordillo, Melincué y Juan E. Martínez.
Su nombre esta dedicado al fundador y primer rector de la Universidad de nuestra
Tucumán, famoso jurisconsulto e historiador.
Nuestro pies están solicitando una palangana con agua fría llena de cubitos, así que nos tomamos el colectivo 109 y para casita. Nuestra intención es que les agrade este tipo de paseos y que conozca estos lindos barrios, que en ocasiones están confundidos. Como Villa Santa Rita, Monte Castro o Velez Sarfield. Las negociantes de bienes raíces (inmobiliarias) generalmente con pocos escrúpulos, para vender una propiedad que se encuentra en Villa Real, suelen publicarla como que se encuentra en el vecino barrio de Villa Devoto. Por una sencilla razón, Devoto es más caro. Y eso trae confusiones. Cuando hicimos el barrio de Versailles, también vecino de Villa Real, nos escribió una vecina de este barrio muy enojada porque no habíamos incluido en la reseña de ese barrio a el Museo del Automóvil, convencida que esta situado en Versailles.
Pero ya vimos que Villa Real no sólo que existe, sino que posee sus propios encantos y a pesar de ser el barrio más pequeño de Buenos Aires, es muy pintoresco y tiene su propia historia.
Un saludo desde la producción de Mire Buenos Aires y vuelva a visitarnos pronto.
* 2 (DOS)
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