R e s e ñ a y f o t o g r a f í a d e l o s b a r r i o s d e B u e n o s A i r e s >Villa Ortuzar
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B a r r i o d e
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B a r r i o d e V i l l a O r t u z a r
Ubicado hacia el centro geográfico de la cuidad orientado al nor-oeste
Esta delimitado por las arterias: La Pampa, Avenida Forest, Avenida Álvarez Thomas, Avenida Elcano, vías del Ferrocarril Gral. Urquiza, Avenida Del Campo, Avenida Combatientes de Malvinas, Avenida Triunvirato.
CGPC: 15
Superficie (en km2): 1,8
Densidad (habitantes/km2):
11.808,9
Población Total: 21.256
Mujeres: 11.573 Varones: 9683
Fuente: DGESC, en base a datos censales, año 2001.
Aniversario: 26 de abril
Historia
Ocupa parte de los que fueran terrenos de la Chacarita de los Colegiales y
posteriormente de Santiago Ortúzar, cuyo nombre adopta el barrio. Ortúzar
había recibido esos terrenos como recompensa por sus servicios militares
durante el gobierno de Rosas, levantando en ellos su casa en la manzana
comprendida por las actuales Giribone, Heredia, 14 de Julio y Álvarez Thomas.
Instaló también allí grandes palomares, razón por la cual el lugar fue
identificado como "El Palomar de Ortúzar". Luego de habilitado el Cementerio
del Oeste, su propietario loteó las primeras fracciones de terrenos, que
fueron poblándose así de gente humilde, mucha de la cual trabajaba en el
vecino cementerio. En 1888 se creó la escuela "General Acha" en terrenos
donados por don Santiago Ortúzar, verdadero benefactor del barrio, y cuyo
nombre quedó desde entonces perpetuado en la nomenclatura de la Ciudad.
Fuente: CEDOM
Nos bajamos del
Colectivo línea 133 en el extremo oeste del barrio. Encontramos las cinco
esquinas formadas por la Avenida Combatientes de Malvinas y su continuación
Avenida Del Campo, Avenida Chorroarín y la calle Donado.
Vamos a pasear por Villa Ortúzar, un barrio fabril, de aspecto triste, con una
rica historia y muchas rarezas.
En la Av.
Chorroarín y Donado encontramos la plazoleta llamada Doctor Roberto Koch. En
la cual estamos tomando esta foto.
Encontramos mirando para el lado del oeste el viejo colegio privado llamado
Instituto Carolina Estrada de Martínez fundado en el año 1866, con su pintoresca
fachada nos comienza a mostrar que en Villa Ortúzar se esconden antiguas y
valiosas piezas de arquitectura.
Avenida Chorroarín y la calle Donado. Sale del suelo
asombrando al barrio esta enorme torre, que es la única de su envergadura
que vimos en nuestro paseo por este lado del barrio.
Frente a ella el antiguo y muy vigente Hospital General de Agudos Doctor Enrique
Tornu, fundado en el año 1904.
La casita de una virgen con un cartelito escrito a mano que dice
"en reparación", me pareció curioso y me quede pensando si la virgen no se fue por
el aburrimiento.
Encontramos una camioneta aparentemente de marca
Chevrolet de la década de los años cuarenta del siglo XX, a la espera que un
nuevo dueño la restaure, y recupere su belleza.
El barrio convive hoy entre canales de T V,
laboratorios y fabricas con sus edificios ultra modernosos, fríos y en forma de
anti estéticos cubos,
con bellezas de la arquitectura
antigua, la cual aun luchan por subsistir, el tiempo y la pobreza las corroen día
a día.
En nuestra caminata por Avenida Del Campo (que muestra la imagen), hacia el
cementerio, teníamos como objetivo la estación Artigas del ferrocarril Urquiza
(con perdón de la palabra Urquiza ya que recuerda a un vende patria). Nos
sorprende este viejo barrio con dos pasajes encantados, por los cuales al
parecer no paso el tiempo y allí fuimos.
En estas tierras son tantos los monumentos que sobran como los que faltan.
Eduardo Galeano escritor Latinoamericano.
Unos tres metros de calzada y veredas (aceras o
andenes) a cada lado de tan solo un metro, el primero con nombre "Las Flores" de
solo cien metros de extensión, nos dió la impresión de entrar en los principios
del siglo XX excepto por su iluminación el cartel que vemos en la imagen y el
asfalto que maltrata tapando los viejos adoquines.
Esta antigua vivienda nos ofrece
una fachada de la década de los años treinta del siglo XX, y cuando nos asomamos
sin el permiso de sus habitantes, nos encontramos que en su jardín mantiene la
vieja costumbre de hacerse la propia huerta. Si agrandan la imagen llegaran a
apreciar plantas de ají morrón, tomates y zapallos.
Este anfitrión desde su mudez nos observaba atentamente, creo que también hacia las veces de guardián vigía de su extraño pasaje, cuidándolo de nosotros,los intrusos.
Lamentablemente lastimada por el
tiempo y la destructiva pobreza encontramos esta fachada con una bellísima
herrería artística que hoy es literalmente imposible de realizar.
Cien metros, vuelta en U y el segundo pasaje
paralelo al que ya visitamos. Este con el nombre Juan
Chassaing. ¿Quien fue este hombre?
Juan Chassaing (1838-1864) Poeta, periodista y abogado argentino (1838-1864). Participó en las batallas de Cepeda y Pavón. Fue también diputado y, entre las poesías que escribió, figuran A mi bandera; Himno a Colón, y El corazón del hombre.
| Muchas son las marchas y canciones que se han hecho a la enseña patria. Una es esta, "Mi Bandera", con música de Juan Imbroisi, y letra de Juan Chassaing. Esta marcha está dedicada a los soldados argentinos, y fue cantada por primera vez en Campo de Mayo, en 1906. |
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Mi Bandera
Aquí está la bandera idolatrada,
Aquí está la bandera esplendorosa
Aquí está la bandera que un día
Aquí está como el cielo refulgente Libertad! Libertad! Libertad! |
En este pasaje encontramos similitudes y con el barrio llamado "La
Candelaria" perteneciente al casco histórico de la ciudad de Bogotá,
República de Colombia. En las imágenes lo denotara el lector/a.
Barrio "La candelaria, Bogotá República de
Colombia.
A pocos metros de los dos bellos pasajes que ya
quedan atrás en nuestro paseo, encontramos la Escuela Comercial nº 24 Dalmacio
Velez Sarfield que ya lleva más de cincuenta años educando a los pibes del
barrio.
En la espalda de la estación Artigas, este hombre arrastrando un carro, juntando
cartón, al cual también el sistema injusto en que vivimos le da la espalda y lo
sume en la pobreza.
Las próximas tres fotos las tome parado en el mismo lugar:
La estación Artigas del llamado "trencito" nace su recorrido a pocas cuadras de
Villa Ortúzar. En la estación Federico Lacroce, frente a la entrada principal
Cementerio del Oeste, también denominado de la Chacarita.
A nuestra derecha el cementerio llega hasta la esquina frente a esta estación,
en la cual estamos parados. Ya es el vecino barrio de La Chacarita. Vemos el
paredón del cementerio y a nuestra izquierda la estación del ferrocarril. El
limite de ambos barrios es la Avenida Elcano en la imagen.
Caminamos costeando las vías y la avenida Elcano
unos trescientos metros y nos encontramos con el viejo puente de Iturri. Del
otro lado de las vías del ferrocarril la calle transversal lleva ese nombre y
asi los vecinos bautizaron al puente.
Este puente me trae recuerdos de mi niñez. Porque este era el barrio de soltero
de mi padre. Aya por el año 1960, cuando él lo abandono al casarse, sus hermanas
y amigos quedaron allí en Villa Ortúzar. Entonces dos sábados por mes mi querido
viejo visitaba su barrio de soltero y me llevaba a mi de compañía. La parada del
colectivo 63 (que en esa época era el 163) de un hermoso color celeste (igual al
color de estas letras) el cual me atraía mucho de niño, tenía la parada frente
al puente y era toda una aventura para mi cruzarlo.
Desde esta vista sobre el puente unos quinientos metros más adelante hacia la
estación Federico Lacroce existen talleres ferroviarios. Contaba mi padre que
cuando el era niño con un grupo de amiguitos del barrio (cachorros de
atorrantes) iban a jugar entre los vagones en reparación y un día uno de ellos
estaba en una fosa de los talleres y de pronto los mecánicos sin advertir que
ellos estaban merodeando mueven un vagón y uno de los pibes de la barra quedó
atrapado en la fosa con el vagón arriba. Y el resto no se animaron a decirle a
nadie que el amigo estaba atrapado allí. Entonces este "angelito" estuvo como
cinco horas y ellos al rededor en silencio solo le pudieron alcanzarle agua. Ese
era mi querido viejo y esa anécdota no es la mejor, la que viene es más jugosa.
Convengamos que Villa Ortúzar siempre fue y aun hoy es un barrio donde viven familias de condición económica muy humilde. Y mis abuelos no fueron la excepción. Entonces estos mismos niños que jugaban entre los vagones del ferrocarril, incluido mi padre, se cruzaban las vías del ferrocarril, saltaban por las noches el paredón del cementerio, con el fin de "robarse" alguna placa o cruz de bronce de las tumbas. El fin de ese "ilícito" era vender el bronce y poder comprar una pelota de goma para dejar de lado la pelota de trapo que no picaba.
En estos día hablando con un amigo de mi padre de su infancia, yo le contaba esta anécdota y me decía dos cosas: La pelota costaba 20 centavos y era un dineral y que tu viejo no era el único que hacia eso.
Viejo no puedo decir que te perdono porque nunca hiciste nada malo...yo hubiera hecho lo mismo, si no te hubiera tenido a vos que me compraste mi primer pelota de fútbol nº 5 de cuero a mis ocho años, seguramente para que yo no pase las necesidades que pasaste vos.
¡ Simplemente gracias querido viejo !
Este edificio hoy pertenece
a un auto servicio mayorista de comestibles, pero antiguamente era una fabrica
textil llamada Sudantex. Que le daba trabajo a muchos vecinos del barrio. Mi
padre y mi madre se conocieron trabajando en una de las bocas de expendio
minorista de esta empresa, se llamaban "Tiendas Mil saldos". Nos cuenta un
matrimonio vecino de nombres Gloria y Aurelio, él hoy de 88 años (ambos nacieron
en el barrio), que aya por la década de los años veinte en este terreno había
quintas y que su dueños padre e hijo de apellido Cosio, o Bocio (nuestro
historiador barrial no recordaba con exactitud ese apellido), tuvieron un
principio de trato para que La Asociación Atlética Argentino Juniors, (hoy una
institución cita en el vecino barrio de La Paternal) lleve sus instalaciones y
su cancha de fútbol a ese lugar. Esa transacción nunca llego a concretarse.
Los señores Don Pancho y Don Enrique Griet crearon al frente de Sudantex una fabrica de perfumes, jabones etc. La cual la señora Gloria (nuestra anfitriona de esta tarde) trabajo allí y también mi tía de nombre Norma Colombo, esta última era la capataza de la fabrica. Por confesión de Aurelio en esta tarde de invierno, me entero que él en su juventud "le arrastraba el ala a mi tía" apodada Ñata (Norma Colombo), pero el mismo relato que ella era "muy brava" y entonces desistió. Ella aun vive con 86 años y se quedo soltera...¿será porque era brava y ningún hombre se le animo?...vaya a saber.
Por más de una década en
Villa Ortúzar
existió el legendario campo de Fraga y Estomba,
entre los años 1939 y 1949
usado por Argentinos Juniors, Colegiales y, en la época a la que corresponde
esta imagen, Almagro. El estadio es alquilado por 10 años, se arman vestuarios y
con la sesión de los tablones de las viejas canchas de River y Boca se construye
una importante tribuna lateral. Detrás de los arcos había dos tribunas de tres
escalones y en el otro sector una loma.
Fuente:
www.elsitiodealmagro.com.ar
Mi querido viejo con su inseparable amigo apodado Pocho,(más tarde mi tío político) aun en su soltería, los sábados iban a ver a Almagro y los domingos a Boca. Aun quedan hinchas de Almagro en la zona a pasar de los años que ese campo lo dejo de usar el club.
La Plaza Antonio E.
Malaver, inaugurada en 1940, se encuentra entre las calles Montenegro, Estomba,
Girardot y Heredia. Frente a las que fueron estas dos fabricas que citamos. Esta
plaza también tiene una historia de fútbol de barrio con peleas incluidas. Y una
gran particularidad.
Cuenta Aurelio, nuestro historiador oriundo del Villa Ortúzar: antes que este terreno se convierta en la plaza del barrio, había dos canchas de fútbol, o potreros como se los llamaba en la época, una pertenecía al Club "La Paternal" y la otra al club Gutember, había una alambrado con una acceso muy angosto y durante o después de los partidos se armaban una terribles peleas de barrio que incluían a jugadores, hinchas, trompadas, etc., el lugar preciso era la entrada angosta.
La particularidad de
la actual plaza es que en dos de sus esquinas están construidas tres vivienda de
cada lado, muy antiguas. Al preguntarle a Aurelio cuando se construyeron esas
casas me respondió: "esas casas estaban siempre". Y en verdad denotan una
gran antigüedad como veremos en las próximas imágenes.
Cabe destacar que como se ve en la imagen anterior en la espalda de una de las casas que están dentro de la plaza y a la intemperie viven algunas personas, con su fueguito y entre lonas. Como sucede en muchos barrios de la ciudad. Esto sucede por la gran injusticia social y diferencias de clases con la que convivimos a diario en la Ciudad de Buenos Aires. Una aberración. Me pregunto ¿Porque no repartimos mejor las riquezas?
Esta es una de la
viviendas que encontramos en el interior de la plaza Malaver. Intentamos
conversar con sus habitantes pero no había gente en el momento de nuestro paseo
por el barrio. Calculo que tiene una antigüedad de alrededor de noventa años.
Esta pintada al estilo de la época, una verdadera joya y no es la única.
Desde la calle y
entre sus antiquísimas rejas no pudimos con la tentación de sacar unas fotos.
Su color colonial, sus puertas de cedro
originales y sus glicina descasando por el invierno, esta casita no tiene
precio.
Allí esta la maquina de coser a pedal adornando el patio y formado parte de un
pasado que aun no se fue.
El viejo bar de la esquina de la
casa de mi viejo, de Pocho y de Aurelio...Heredia y Girardot, ya no es lo que
fue, pero cuando entre a pesar de sus cambios, se me vino la infancia encima. El
viejo y Pocho tomado la ginebrita y yo miraba desde abajo, desde la altura de la
ya vieja heladera mostrador de madera y me dejaban "el culito" de la copita para
que me moje los labios. Estaba fuerte para mi esa bebida. O los viejos "vermú"
con la picada, que aun saboreo en el recuerdo.
La cuadra donde pase varios sábados de mi
infancia,(esta aun parecida a esa época) jugando con mi primo Jorge y más tarde
con mi nueva primita Patricia. En la casa de la imagen viven aun otros viejos
vecinos del barrio con sus ventanales de cedro, sus frentes trabajados, sus
rejas artísticas bien bajitas, solo para decoración, en esa época ni se pensaba
en los ladrones, las celosías y en su interior arañas de estilo francés.
Seguimos paseando por el viejo barrio
Mucho tiempo antes de publicar esta reseña sobre el barrio de Villa Ortúzar y la nota muy bien realizada por los colegas de www.minutouno.com que a continuación podrán leer... quien escribe se ha comido varias grandes de muzzarella y varias docenas de empanadas en años de visitas obligadas a pizzería "La Mezzetta" cuando paso cerca de Villa Ortúzar...
Edgardo Colombo
En la intersección de Álvarez Thomas y Elcano en el barrio de Villa Ortúzar encontramos una de las mejores pizzas de Buenos Aires. Su nombre: Pizzería "La mezzetta".
Para esta pizzería, los años
noventa nunca existieron.
Como les decía: una de las mejores pizzas de Buenos Aires.
Para Redondear
E ir terminando con esta humilde reseña tengo que contarles que me falto visitar en el cruce de las calles Caldas y Plaza, la antigua y aun viva Sociedad de Fomento de Villa Ortúzar. En algún momento pasaré por ella y les contare su historia.
Quiero recordar también al viejo club de barrio "Villa Ortúzar" que durante décadas estuvo en la calle Heredia, en la cual mi querido viejo fue durante mucho tiempo de la comisión de fiestas y contaba que los sábados se organizaban unos hermosos bailes, donde hacían su presentación importantes orquestas de tango y el tenía la tarea de rallar vela en el piso de baldosas para que las parejas resbalen y puedan bailar con más facilidad. Me contó Aurelio que ese club tristemente cerro sus puertas hace unos quince años.
* 2 (DOS)
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