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Noticia - 19.5.2011.
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ARGENTINA - POR OBREROS
DESAPARECIDOS EN
MULTINACIONAL ALEMANA.
Mercedes
Benz: ¿Porque tanta impunidad en Argentina para esta empresa alemana?
Por Gaby Weber.
Tres
jueces de la Corte de Apelación de California decidieron el miércoles de
abrir la causa civil contra la empresa alemana Daimler AG. "Una victoria
grande" - estimó el abogado de los familiares y sobrevivientes, Eduardo
Fachal - el mismo participó en el 1976 en la comisión interna de la Mercedes
Benz donde con la ayuda de la empresa hicieron desaparecer a 14 compañeros.
Fachal tuvo que renunciar este mismo año para sobrevivir. Con la decisión de
los jueces norteamericanos puede ser que se haga justicia en la causa que en
Argentina duerme en la Corte de San Martín.
En San Francisco (California), los familiares y sobrevivientes abrieron en
2004 un juicio civil contra la Daimler AG. Se basan en una Ley del año 1789
que permite a extranjeros el acceso a los tribunales norteamericanos, el
Alien Tort Claims Act.
Para la empresa y con el gobierno conservador de la Angela Merkel este
juicio es un peligro. Y obviamente están decididos de impedirlo con toda
fuerza. Durante la época de Bush, fue relativamente fácil, el juez negó la
competencia. Pero cuando ganó Barack Obama, la situación cambió. Según mis
informaciones, la presidenta Merkel protestó frente a su colega
norteamericano contra la abertura del juicio en los Estados Unidos.
Pregunté al Ministerio de Relaciones Exteriores Aleman y recibí una
respuesta clara: "no tenemos objeciones contra el juicio en los Estados
Unidos" Pero la presidencia alemana contestó que "no se encuentran
documentos" en sus archivos al respecto. Contestando una pregunta
parlamentaria, la Oficina de la Señora Merkel escribió: "Durante su visita
en los Estados Unidos en noviembre de 2009, la Canciller no ha mencionado
este juicio civil". Claro, no durante su visita en noviembre. La pregunta se
refería si presionó ANTES de la sentencia.
Los abogados de la Daimler AG argumentan que los querellantes pueden abrir
una causa civil en Argentina - cosa que jurídicamente es imposible por la
ley argentina.
De cualquier manera hay unos dos ex trabajadores que hicieron el favor a la
empresa de presentar una querella civil contra la Daimler, la abrieron hace
anos y nunca la siguieron. Pero para la empresa sirvió como argumento.
El 28 de agosto de 2009, el Tribunal de Apelación de San Francisco emitió
una sentencia, negando la competencia geográfica. Argumentó que puede haber
un "foro alternativo" (Argentina y / o Alemania) y que "Mercedes-Benz de
Estados Unidos no era agente responsable de la empresa alemana
DaimlerChrysler SA".
Stephen Reinhardt, uno de los tres jueces, no estuvo de acuerdo. La alemana
DaimlerChrysler SA, escribió, "ganó el 45% de sus ganancias anuales con sus
ventas en los Estados Unidos, el 2,4% de sus ventas globales proviene de
California. (...) Daimler ha optado a exponerse al riesgo de ser investigado
por la justicia estadounidense cuando decidió de hacer grandes negocios en
los Estados Unidos a través de las operaciones de su agente. No estamos
violando la soberanía alemana, si tomamos el caso".
Yo no sé que pasó atrás, pero obviamente el movimiento de derechos civiles
norteamericano, que apoya nuestra causa, no aceptó la derrota. Y Stephen
Reinhardt es de esta clase de juristas que obviamente tiene mucho coraje y
espíritu democrático.
A principios de Mayo del 2010, los mismos jueces decidieron la anulación de
su propio fallo ("vacated"). El caso se va a tratar otra vez por otros
jueces en California.
El día 18 de Mayo del 2011, la Corte de Apelación del Distrito de California
emitió su fallo y constató la competencia geográfica. Los jueces en San
Francisco van a escuchar el caso, la empresa no se puede esconderse más
detrás de formalidades jurídicas. En el juicio está escrito claramente que
la empresa alemana participó en los asesinatos de sus obreros.
Queda la pregunta porque se tuvo que llevar esta causa a los Estados Unidos
y no fue o es posible de juzgar penalmente los responsables en Argentina?
Desde el 2002, cuando los familiares denunciaron en la justicia a la
Mercedes-Benz, Carlos Ruckauf y al entonces jefe de SMATA, José Rodríguez,
la causa está trancado. Y la investigación por Diego Tasselkraut, el menor
apropiado por el gerente Juan Ronaldo Tasselkraut, sigue archivado por el
juez Bonadio, y el impide que otros jueces la investiguen.
Hay que preguntarse: ¿Porque tanta impunidad en Argentina para esta empresa
alemana?
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Informe especial
- 19.5.2011. Nota con video documental.
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ARGENTINA -
LA
HISTORIA SOBRE ESTE CASO.
Los desaparecidos de Mercedes Benz Argentina.
"La buena estrella".
Por Gaby Weber.
Publicado en Brecha el 10.9.1999.
Cuando
se habla de la violación de los derechos humanos durante las dictaduras
militares, se habla normalmente sobre los militares que torturaron y
asesinaron. No se habla de los intereses económicos y las industrias
involucradas a pesar del hecho que eran ellos que aprovecharon el cambio del
rumbo económico en América Latina. Gaby Weber investigó el caso de los
desaparecidos de la Mercedes Benz en Argentina.
A principios de los años 70 los sindicalistas y los estudiantes habían
conquistado en Argentina un amplio espacio político. Los trabajadores
acrecentaron las luchas, también en la fábrica de Mercedes, en González
Catán, un suburbio de Buenos Aires. Mientras el sindicato oficial de los
trabajadores de la industria automotriz, SMATA, apostaba a la cooperación
con la dirección de la empresa, en la fábrica Mercedes Benz fue votado una
Comisión Interna independiente. En marzo de 1976, se produjo el golpe de
estado y los generales asesinaron cerca de 30.000 adversarios del régimen.
Las direcciones de las empresas aprovecharon la situación favorable y
entregaron sindicalistas de izquierda a los militares.
Incluso nueve meses después del golpe de estado, en la fábrica Mercedes
seguía dando la pauta la Comisión Interna izquierdista. María Luján Reimer
recuerda que muchos compañeros, temiendo por sus vidas, dejaron de trabajar
en la empresa. Su marido Esteban seguía siendo el vocero de los 3000
trabajadores.
María, que hoy tiene 55 años, fue llamada la "Juana de Arco de la
Mercedes". En el 1975, su marido y 118 compañeros fueron despedidos con el
permiso del sindicato SMATA. Los trabajadores se mantuvieron 24 días en
huelga y las esposas, encabezadas por María Luján, organizaron ollas
populares en la puerta de la empresa y bloquearon la caretera, para recabar
fondos para la caja sindical. La firma tuvo que anular los despidos, porque
el grupo guerrillero "Montoneros" habia secuestrado al jefe de la empresa
Heinrich Metz, enviado desde Alemania. Daimler-Benz tuvo que pagar por su
liberación un rescate millonario, y fue obligado a pedir disculpas por su
"Política contraria a los trabajadores" mediante avisos en la prensa
internacional. Pocas semanas después los militares tomaron el poder.
Los dos voceros de la Comisión Interna, también llamada "grupo de los
nueve", Esteban Reimer y Hugo Ventura, fueron citados para comparecer el 4
de enero de 1977 en la central de la empresa en Buenos Aires, en la avenida
Libertador, informa la señora Reimer. Llevaron consigo una larga lista de
reivindicaciones: "De noche me contó mi marido, que las conversaciones con
los ejecutivos habrían tenido un carácter armónico. Todas las
reivindicaciones fueron aceptadas. Eso es sospechoso, dijo. ¿Por qué, luego
de luchas tan enconadas, de repente conceden sin resistencia las demandas de
los trabajadores?"
Esteban Reimer llevó su hija de un año a la cama, mientras su esposa,
embarazada de cinco meses, lavaba la vajilla. A la una de la madrugada
golpearon contra las ventanas: "Policía". A penas abrieron la puerta, nueve
hombres armados se precipitaron a la vivienda. Venimos en nombre del primer
Comando del Ejército, dijeron. Apareció una lista y preguntaron, si él se
llamaba Reimer. Cuando dijo que sí, le mandaron vestirse y que los
acompañara. Hicieron una revisación de la casa, tiraron libros y discos al
suelo y rompieron una foto de Eva Perón. Antes de retirarse borraron el
nombre "Reimer" de la lista.
La señora Reimer buscó a su marido en las comisarías de las
inmediaciones. Pero nadie admitió haberlo visto. A la mañana siguiente fue a
la parada del ómnibus, donde esperaban sus compañeros de trabajo. En este
día se había convocado una asamblea para informar acerca de las
conversaciones sobre los sueldos, que tuvieron lugar en la víspera. "No
quisieron ir a la fábrica", dijo la señora Reimer, "porque ya habían sido
detenidos varios trabajadores, de los cuales no hubo más señales de vida. La
dirección de la empresa se comprometió a preocuparse acerca del destino de
mi marido y del otro integrante de la Comisión Interna, Ventura, que también
había sido secuestrado durante la noche."
La hermana de Ventura confirmó este relato de los hechos. Ella iba, luego
del secuestro de su hermano, a la dirección de la empresa, en la avenida
Libertador. Allí, informa, encontró a las mismas personas que el día
anterior habían negociado con su hermano acerca de sueldos y turnos. Pidió a
estas personas, que se presentaran ante las autoridades para hacer una
solicitud de averiguación del paradero de su hermano, una demanda de Habeas
Corpus. En lugar de ocuparse de la suerte de los trabajadores secuestrados,
le preguntaron acerca de contactos de su hermano. Hugo Ventura y Esteban
Reimer seguían "desaparecidos". No obstante, Mercedes Benz pagó durante casi
diez años el sueldo a los familiares.
María Ester Ventura nunca obtuvo una explicación oficial del porqué de
estos pagos. En su opinión la firma asumió con esto una parte de la
responsabilidad respecto del asesinato de los trabajadores. "No afirmo que
era dinero para que se guardara silencio. ¡Pero la Mercedes tenía culpa!
¿Quién entregó los nombres y las direcciones? Relata María Ester Ventura que
los militares quisieron detener a su hermano primero en la casa vecina,
porque era esta la dirección que éste había comunicado a la dirección de
personal. Además, los militares preguntaron por "Victor Hugo" , pero sus
amigos lo llamaban "Hugo". Solo en la empresa lo llamaban "Victor Hugo".
No todos los parientes de los "desaparecidos" de Mercedes Benz, quieren
hablar hoy de los acontecimientos. Dicen que ha pasado mucho tiempo y los
culpables andan sueltos. La generosidad financiera de la "Welt AG" (el
"mundo", Sociedad Anónima), como se hace llamar hoy Daimler-Chrysler, es
posiblemente otra razón para su silencio. Ahí está. por ejemplo, Juana
Vizzini que vive actualmente en las afueras de Buenos Aires. Luego de
insistentes toques del timbre aparece en la puerta enrejada de su modesta
vivienda. No quiere dar una entrevista, y no me franquea la entrada. Pero
cuenta que estuvo embarazada, cuando detuvieron a su marido. Su hijo Fabio
nació huérfano. Mercedes no solo siguió pagando durante años el sueldo, sino
que financió también el estudio de Fabio. Su hijo trabaja en la empresa. Yo
debería comprenderlo.
Durante la dictadura militar "desaparecieron" en Argentina 30.000
personas. Los militares no buscaban solamente la aniquilación de la
guerrilla sino también la liquidación del movimiento obrero. "Las secciones
para asuntos del personal, trabajaron estrechamente unidas con los
militares", dice Héctor Recalde, un abogado en derecho laboral de Buenos
Aires. "Sindicalistas molestos, que actuaron insistentemente a favor de sus
compañeros fueron declarados "subversivos", lo que equivalía a ser
liquidados".
La Comisión por los Derechos Humanos CONADEP describe el "caso ejemplar"
de Ford: en el area de la empresa fueron torturados integrantes de la
Comisión Interna de la fabrica y transportados en vehículos de la firma a
los centros de tortura. Más tarde fueron despedidos por "ausentismo no
autorizado del lugar de trabajo" Después de la dictadura la Ford fue
demandada y tuvo que pagar los sueldos atrasados. La sentencia entró en
vigor.
Los Generales consideraban al movimiento obrero como "quinta columna" del
comunismo internacional, cuya liquidación, asì como el asesinato de
sindicalistas, servía en su opinión a la defensa de la civilización
occidental contra los "agentes del reino del mal". Luego del golpe de
estado, las huelgas fueron declaradas "ilegales" y quien paralizaba el
trabajo, era un "terrorista". No se sabe cuantos obreros de la empresa
Mercedes-Benz fueron secuestrados entre abril de 1976 y agosto de 1977, y
llevados a los centros de torturas y asesinados allí. Por los menos trece,
probablemente más de veinte. Se impone la sospecha de que en aquel momento
la empresa pudo diferenciar con precisión quiénes de sus trabajadores que no
concurrieron a sus puestos de trabajo, fueron detenidos y asesinados y quién
pasó a la clandestinidad o fugó. ¿De dónde obtuvieron esta información?
Ahí está, por ejemplo, la persona que fungía de contacto del "Partido
Revolucionario de los Trabajadores" (PRT), Ricardo Hoffmann. Hoy edita el
periódico del PRT "El Combatiente", una pequeña publicación mimeografiada:
"ni uno solo de los desaparecidos de Mercedes era guerrillero", dice, "eran
los miembros de la comisión interna". El último día de trabajo de Hoffmann
fue el 18 de mayo de 1977. Luego se fue, siguiendo "la indicación del
Partido" al exilio italiano. Por consideraciones de seguridad, vivió las
últimas semanas en la fábrica. Su vivienda fue allanada, y lo querían
detener en la puerta de la empresa. Luego de su huida ha sido despedido y le
fueron suspendidos los pagos de los sueldos por "ausencia no autorizada del
lugar de trabajo".
Poco antes de irse al exilio, recuerda Hoffmann, fue detenido en su lugar
de trabajo su compañero Martín. Tres mil trabajadores manifestaron durante
dos días y dos noches ante el cuartel de La Tablada, exigiendo su
liberación. Esto le salvó la vida a Martín.
Pocos días después, el 12. de agosto de 1977, debería ser detenido Héctor
Ratto. Para evitar revuelo, como en el caso de Martín, la detención se haría
al entrar a la fábrica y no en su lugar de trabajo. Pero los policías no
detuvieron a Héctor Ratto sino a Juan José Ratto a quien encapucharon y
esposaron, hasta que reconocieron su error. Héctor Ratto ya había entrado a
la fábrica. "El director de la empresa Tasselkraut pidió que concurriera a
su despacho, donde había dos policías en civil. En mi presencia el director
les entregó la dirección de Diego Núñez. Era claro que Tasselkraut quería
evitar disturbios en la fábrica y demoró mi detención. De noche vinieron dos
camiones del Ejército y me llevaron."
El obrero Núñez fue detenido la misma noche en su casa; lo llevaron al
Campo de Mayo donde lo asesinaron. Su caso fue planteado en 1985 durante la
instrucción judicial, "el proceso del siglo", contra los comandantes de la
Junta. Por primera vez militares sudamericanos tuvieron que responder ante
un Juzgado civil por sus atropellos. La opinión pública mundial estuvo
presente en el juicio y los diarios informaban ampliamente. También Héctor
Ratto y varios compañeros de trabajo fueron citados como testigos de la
acusación e hicieron constar en actas la detención de Ratto. La empresa
Mercedes Benz no contradijo el relato de los hechos. El caso de Ratto está
documentado en folios 470 de la fundamentación de la acusación, el caso de
Diego Núñez en folios 471. Los jueces estimaron que la declaración de Ratto
era creible y fundamentaron en ella y otras la condena de los comandantes.
Que Héctor pudiera sobrevivir, se debe a la circunstancia, de que los
militares lo detuvieron publicamente en su lugar de trabajo. Los otros
consejeros sindicales desaparecieron de noche, y fueron secuestrados en sus
casas por hombres de civil. Mercedes Benz desconocía la dirección de Ratto,
dado que se casó poco antes y no había informado a la empresa su dirección.
"Seguramente eso me ha salvado", dice Ratto.
Ratto fue puesto en libertad en marzo de 1979. Hoy tiene 52 años. Sus
amigos de la fábrica fueron asesinados y él sufre a causa del sentimiento de
culpa del que sobrevive. No hizo valer su derecho a una reparación
financiera por la detención ilegal. Sus brazos, que luego de los
electroshocks que se le aplicaron en Campo de Mayo, estaban paraliticos,
ahora ya los puede mover, pero no como antes. Durante seis días en la semana
trabaja en una pequeña empresa metalúrgica, que está amenazada de
bancarrota. No pudo obtener su lugar de trabajo en la empresa alemana de
automóviles. Ahí predomina nuevamente el sindicato complaciente con los
empresarios.
El jefe de la empresa, Juan Tasselkraut, está nuevamente al frente de la
producción de camiones. Aquellos años, dijo Tasselkraut durante una
entrevista en las oficinas de la dirección de Mercedes Benz en Buenos Aires,
fueron tiempos movidos. Pasó angustias de muerte y acudió al servicio de
guardaespaldas. "Es fácil de imaginar lo que Ratto declaró (en el proceso
contra los comandantes)". Desde entonces no ha visto más a Ratto. En
Argentina predominó el caos, por eso el golpe de estado era necesario. Dos
ejecutivos, enviados desde la casa matriz fueron secuestrados y en la
fábrica andaban obreros armados. Pero, dice Tasselkraut, los detenidos
deberían haber sido juzgados por un tribunal, quizás por un tribunal
militar, no deberían haber sido asesinados.
Tasselkraut niega vehementemente la declaración de Ratto de que él
hubiera proporcionado a los policías la dirección del obrero Diego Núñez.
Eso es una "demencia", dijo, "este joven está absolutamente equivocado.
Conscientemente mantuvo estas conversaciones en presencia del jefe del
personal". Mercedes no ha cooperado con los militares: "pero si el señor
Ratto quiere afirmar que la dirección de la empresa estuvo en contra de que
hubiera operarios armados en la fábrica, entonces debo respondo con un "si"
categórico.

Juan Rolando
Tasselkraut.
Apodado por los
trabajadores "moco verde"
Pregunta a Tasselkraut: ¿entonces sabía que los militares sometían a
torturas y mataban a los obreros detenidos por ser "subversivos?" "Sí, quién
conocía más o menos a Argentina, tenía claro, que contrariamente a todo
derecho humano, allí se eliminaba gente". El hecho de haberse continuado el
pago de los sueldos de los obreros desaparecidos, no es un reconocimiento de
culpa: "Nosotros, como empresa, queremos realmente presentarnos como un
ejemplo, en asuntos humanos".
Traducción Guillermo Israel .
Existe
un documental sobre el caso:
> Título original:
Milagros no hay....
desparecidos de Mercedes Benz, Argentina.
> Fecha de realización:
Año 2003.
> Dirección: Gaby Weber
Género.
> Idioma: Español.
> Duración: 114
minutos.
> Sinopsis: El
documental cuenta la historia de la fábrica de Mercedes Benz en Argentina,
el conflicto laboral en el 1975 contra el sindicato oficialista SMATA.
Después del golpe militar, al menos 15 obreros desaparecieron. Según
testimonios, los gerentes colaboraron con los militares en los secuestros de
estos trabajadores. El documental también trae los testimonios de los
gerentes de la fábrica, del sindicalista José Rodríguez y del represor Rubén
Lavallen, torturador, apropiador de menores y a partir de 1978 jefe de
seguridad de la planta. Y narra los esfuerzos que se llevan adelante en
Argentina y Alemania en los diversos juicios.
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