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DEBATE IDEOLÓGICO EN ARGENTINA.
Opinión. 6.9.
2011.
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CARTA DE UN MILITANTE PERONISTA INVITANDO A
UNO DE IZQUIERDA A SUMARSE AL PROYECTO PERONISTA, REFORMISTA AUTODENOMINADO
NACIONAL Y POPULAR, DEL FRENTE PARA LA VICTORIA.
Carta a un amigo de izquierda.
Querido
amigo:
Mientras los pueblos del norte de África están
llegando recién ahora a la rebelión neoliberal que nosotros transitamos con
éxito en el 2001, no sin sufrir la amenaza de agresión yanqui en estas
horas… Nosotros nos podemos dar el lujo, de estar pensando ¡el mejor camino!
No solo el menos malo…
Y es desde ahí que te quiero contar que lo nuestro
no es mero cálculo electoral… Aunque no nos disgusta la idea de poder
ganar…
Así que a la hora de ver que queremos, te
diría que nos mires con un poco de amplitud… Ni descalzos, ni con 3 botas,
decía mi abuelito... Lo que nos interesa es transformar...
Como hasta ahora en Aerolíneas, las AFJP, la
pelea contra el trabajo esclavo, la ley de medios, la vigencia irrestricta
de las paritarias... Y la pelea contra la Barrick – que, por si no te
acordás, la ley de glaciares se aprobó con el concurso de Bonasso (que ahora
NO acompaña a Solanas) y de Filmus, amigo de Heller y Sabbatella... (Hoy
con un sátrapa de la UPAU, como Boudou limándole la candidatura desde
adentro, precisamente por su coraje…) Y contra la burocracia sindical: Que
si tampoco te acordás, es este Gobierno el que mantiene en cana a 2 turros
asesinos de esa ralea, como son Zanola y Pedraza…
Y para adelante, aspiramos a ganar espacios para:
Terminar con el trabajo tercerizado, por controlar a las empresas
formadoras de precios, por ganarle a media docena (y por qué no a 15)
"barones" en el Conurbano, y con ellos a la “maldita policía”, defendida “a
muerte” por Scioli... ¡Literalmente “a muerte”!: La de un pibe pobre por
semana, promedio, a manos de esa verdadera fuerza de “inseguridad”, para el
pueblo bonaerense que es su policía “autogobernada” y “haciendo caja”…
Y nos interesa enfrentar la concentración
económica con reforma impositiva y de ley de bancos, que permitan avanzar,
todas ellas en la efectiva redistribución de la riqueza, en la que
hasta aquí solo hemos avanzado un par de pasitos: El de que haya más para
repartir... (Y por lo tanto algo más todos tengamos…) Y en que se contenga
con medidas asistenciales la crisis humanitaria que sigue vigente desde los
`90, porque aún continúa más del 40% de los trabajadores, con trabajo
“precario” y muy mal pago…
Como te decía:
¡Lo que nos interesa es transformar! Y por eso
acompañamos a Cristina…
Ahora, algunos por "no contaminarse" con todo lo
aún no resuelto, prefieren quedarse con Solanas (que renunció a ganar,
nada menos que en la Ciudad de Buenos Aires, donde también podría empujar
cambios concretos, si le hubiese dado el coraje… Claro… Pero bueno, está
viejito y prefirió quedarse en “la denuncia” nacional, con escasas o nulas
posibilidades de colar más del 5% de los votos…) o con alguna de las siglas
de la izquierda marxista que resistan la tramposa ley electoral...
Por cierto: Tenés derecho a creer que alguno de
estos es el mejor camino, aunque con ellos en lo inmediato (y seguramente en
la próxima década…), no vayas a cambiar nada... Solo a hacer denuncias
atemporales...
Pero con igual derecho te pido que al menos
me des el crédito a creer que el mío es mejor camino en lo inmediato...
Y que al igual que me invitás a mi, te toca
a vos también pensar en que por ahí, sos el tácticamente equivocado...
Pensalo... Al menos...
Un gran abrazo.
Opinión. 8.9.
2011.
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RESPUESTA DE UN REVOLUCIONARIO GUEVARISTA.
Carta a un amigo peronista.
Mientras que los pueblos de Venezuela, Ecuador,
Bolivia y Nicaragua, realizaron y aun lo están haciendo, reformas
constitucionales, para mejorar la vida y una justa redistribución de las
riquezas en esos países hermanos y Cuba abre su camino hacia el socialismo,
en la Argentina continuamos rigiendo la vida de 40 millones de personas con
una Carta Magna pensada por vende patrias como Bartolomé Mitre y su gleba de
conservadores. Tuvo el peronismo diversas oportunidades de reformarla y
jamás lo hicieron sus dirigentes y hoy Cristina dijo claramente que no esta
en sus planes hacerlo.
Ni si quiera este régimen que se dice
“nacional y popular” es el menos peor, y esta claro que un buen camino, hoy
por hoy no existe en nuestra lastimada República Argentina.
Desde el primer gobierno del General Juan Domingo
Perón hasta hoy, gobernó varias veces el Movimiento Justicialista y cuando
no pudo hacerlo siempre acudieron a desestabilizar el país para recuperar el
poder, jamás pensando en el daño que le hacían a todos los habitantes y a la
misma República. Y los resultados están a la vista, 13 millones de pobres,
ocho niños que mueren por día por desnutrición o razones evitables, millones
de desocupados y un país regado de planes llevando así la receta del Fondo
Monetario Internacional (FMI) a la práctica.
Permitiendo que nuestro país continúe siendo agro
sojero exportador y tener a la industria nacional como a una mochila
molesta, a la que no puede descartar en el camino, pero si desea hacerlo. Es
decir exportamos materia prima y compramos manufactura. Nuestra mayor
industria esta en los contenedores que vienen de China en el puerto de
Buenos Aires y gracias a un peronista de nombre Carlos Menem, grandes
fábricas hoy son centros de consumo. Grafa, Textil Oeste, etc, etc.
A los diferentes gobiernos Justicialistas les dio lo
mismo tener en poder del Pueblo Argentino nuestros recursos naturales, que
regalárselos a empresas multinacionales.
También les dio lo mismo endeudar al país y a su
pueblo o no hacerlo.
Una dirigente peronista, como por ejemplo nuestra
Presidente Señora Cristina Fernández, se siente tan cómoda/o en la Unión
Industrial Argentina (UIA) como en la Confederación General del Trabajo
(CGT).
Al mismo tiempo el general Juan Domingo Perón pudo
ser cómplice de Hitler y cuando este perdió todas las batallas en Europa y
África y a días de claudicar, el mismo general pudo declararle la guerra, a
la ya alicaída Alemania Nazi.
Una dirigente peronista puede ser la abanderada de
los humildes y al mismo tiempo ir vestida con un traje bordado en oro, a la
gala del Teatro Colon de Buenos Aires, cuna de la oligarquía Roquista. Y
también ser la invitada especial del fascista Benito Mussolini en Italia.
Un dirigente peronista puede declarar en campaña que
no le dará la mano a George W. Bush (hijo) porque las tiene ensangrentadas y
una vez en el poder y ante el primer llamado del genocida imperialista ya
nombrado, cambiar con urgencia el rumbo de el avión Tango presidencial y
ponerse de rodillas ante el ex Presidente de EEUU, y al unísono ser “amigos”
de Hugo Chávez Presidente de Venezuela, De Evo Morales Presidente de
Bolivia, de Daniel Ortega Presidente de Nicaragua y de Correa Presidente de
Ecuador, todos ellos enemigos de EEUU y miembros de la Alternativa
Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), pero jamás
pertenecer a esa alianza.
Un dirigente peronista puede realizar leyes para
cuidar nuestro medio ambiente y al mismo tiempo entregar el agua del glaciar
en San Juan para que una multinacional realice sus tareas de minería a cielo
abierto.
Un dirigente peronista puede jactarse de luchar en
contra del trabajo esclavo y permitirlo en más de ocho años de gobierno.
Un dirigente peronista puede hacer que lucha en
contra de la Sociedad Rural Argentina (SRA) pero nunca aplicar la Ley de
Abastecimiento para detener la inflación generada por esa oligarquía del
campo.
Un dirigente peronista puede privatizar o
nacionalizar los recursos de los jubilados según le convenga. El peronista
Carlos Menem los privatizo para quedarse con el vuelto y Cristina Fernández
los nacionalizó para utilizarlos para cualquier cosa, pero no para darle un
sueldo digno a los trabajadores pasivos y mucho menos para pagar los más de
300.000 juicios que el ANSES ya perdió ante la justicia, por jubilaciones
mal pagas y malas liquidaciones de haberes jubilatorios.
Un dirigente peronista puede permitir hacer crecer
un monopolio periodístico como el Grupo Clarín dejando que compre Cable
Visión, y también puede después pelearse a muerte contra el mismo monopolio,
creando una ley de medios que a más de un año de realizada no se aplica.
Perón decía que “para un peronista no hay nada mejor
que otro peronista”, pero un peronista puede meter preso a un sindicalista
peronista por no estar de acuerdo con su gobierno. Perón era de raíces
políticas fascistas pero podía firmar una carta diciendo que un verdadero
hombre de izquierda como el Che, era lo mejor que le pudo pasar a nuestro
continente y al mismo tiempo un dirigente peronista puede mandar asesinar a
militantes sindicalistas políticos de izquierda, como es el reciente caso de
Ferreira.
Un dirigente peronista puede ser disidente o no
disidente y en el mismo movimiento convivir neoliberales con derecha
encubierta. Todos son peronistas.
También muchos traidores que fueron marxistas hoy
pueden ser peronistas, porque la política pendular ya no es exclusividad de
los peronistas.
Vos tenes derecho a ser peronista, o marxista que
abandonó sus convicciones y también tenes obligación de no atacar
brutalmente a un militante de izquierda, que no esta ni con el peronista
Pino Solana ni con el FPV, ni con ningún movimiento o partido dentro del
arco político argentino y no por no contaminarse como vos te crees, sino por
considerar que no existe ningún sector político que luche para hacer una
reforma agraria, para poner en manos de los trabajadores las empresas, para
nacionalizar el petróleo y todos los recursos naturales que son de nuestro
Pueblo. Y por esas razones estos ciudadanos nos transformamos en luchadores
Latinoamericanos, guevaristas y Bolivarianos, porque creemos que por allí
pasa la verdadera Revolución, para cambiar esta triste realidad en la que
están sumergidos nuestros pueblos y que Argentina no es la excepción.
Si para vos amigo peronista esto último esta tan
mal, tenes que rever quien esta equivocado.
Por lo menos pensalo.
Román Valente.
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DEBATE IDEOLÓGICO EN ARGENTINA.
Reproducimos
un histórico debate entre Agustín Tosco dirigente sindical marxista y José
Ignacio Rucci, dirigente sindicalista peronista. En un programa de
televisión en la década de los años setenta del siglo XX.
Nota: La preguntas
la realiza el moderador del debate y conductor de dicho programa.
.-Rucci,
¿las diferencias que tiene con Tosco son un problema de tipo ideológico, de
tipo personal, o ambas cosas a la vez?
R: Quiero aclarar que cuando se trata de debatir los grandes problemas del
movimiento obrero, de ninguna manera deben privar los problemas de tipo
personal. Quiero decir que este aspecto queda perfectamente aclarado. La
diferencia está en la forma de encarar el movimiento obrero en su conducción
orgánica. Yo sostengo que el movimiento obrero sindicalmente organizado se
encuentra en la Central Obrera y que las delegaciones regionales de todo el
país deben a la Central Obrera todas aquellas exigencias que le imponen los
estatutos. En consecuencia, creo que el compañero Tosco no está dentro de
estos requisitos que, por supuesto, no son míos sino de los congresos
nacionales de la entidad madre, es decir, la CGT.
-Señor
Tosco, ¿qué puede decir al respecto?
TOSCO: Nosotros conceptuamos al movimiento obrero como una práctica
eminentemente democrática, como una democracia que surge de las bases.
Sostenemos que todo compañero que es representante de una organización
obrera debe mirar más hacia las bases que hacia la cúspide. Más hacia el
contenido de lo que reclaman los trabajadores, los sectores populares, que a
las formalidades. Por otra parte, hemos dejado bien en claro, siempre, que
la CGT de Córdoba está dentro de la CGT nacional. No pretendemos ni como CGT
de Córdoba, ni como Movimiento Nacional Intersindical, ni como Sindicato de
Luz y Fuerza, constituir un ente paralelo a la CGT. Lo que sí reivindicamos
es nuestro derecho a la crítica, nuestro derecho a ir contra el
burocratismo, nuestro derecho a que surja desde las bases, ya sea desde la
Capital Federal o desde el interior, el mandato a que nosotros nos debemos.
Si los trabajadores de Córdoba luchan, si los compañeros, por los problemas
que padecen, exigen plenarios de gremios confederados, nosotros ¿qué
decidimos?, pues ir a la lucha y realizar los plenarios confederados; todo
por la defensa de la clase trabajadora. Y eso es lo principal, y no estar al
margen de la Central Obrera, sino tener una Central Obrera similar a la CGT
de Córdoba. Y eso es lo que nos guía a nosotros.
(...)
-Rucci
usted ha acusado a Tosco públicamente y en repetidas oportunidades de ser
antiperonista. ¿Insiste en esa acusación?
R: Insisto.
-¿Y
usted Tosco se considera antiperonista?
T: Nosotros creemos que hay sugestivos motivos por los cuales se quiere
dividir al país en peronistas y antiperonistas. Con el mismo derecho
nosotros señalamos que la división que debe hacerse no es así, sino entre
quienes están consecuentemente con la lucha del pueblo y quienes están con
la entrega.
-Pero
eso ya lo dijo Perón.
T: Yo no soy antiperonista, siento un gran afecto por muchos compañeros
peronistas, convivo con ellos y lucho con ellos. Y a su vez, en perspectiva,
pretendo esa unidad combativa con los compañeros peronistas, con las fuerzas
de izquierda y revolucionarias. Eso no está aquí, pero sí en la CGT de
Córdoba, y creemos que en el plano político en general, por eso no nos
detenemos en el 11 de marzo, porque la historia está más allá de esa fecha y
se construirá con todos los que hemos luchado juntos: peronistas y no
peronistas, radicales, marxistas, cristianos, ateos, comunistas; se
construirá de esta manera como se está construyendo en Latinoamérica, pero
no con alianzas que evidentemente le dan un carácter espurio a ese programa.
-Correcto, Tosco, pero usted se escapa un poco. Hace muy poco tiempo dijo:
"Si nos proclamamos socialistas no podemos tener un líder como Perón".
Quiere decir que usted está marginado totalmente y al decir que siendo
socialista no puede tener un líder como Perón, está del otro lado.
T: Si yo le hablo de que debemos constituir una unidad combativa, la unidad
popular, los líderes serán todos aquellos que la...
-A
usted le gusta mucho hablar de "unidad popular"...
T: Sí, me gusta, y apoyo al gobierno de la Unidad Popular que transita hacia
el socialismo en la hermana República de Chile. Y a todos los movimientos de
latinoamericanos que levantan el socialismo, incluida Cuba.
-¿Y no
tiene miedo a cierto tipo de ententes que han hecho durante mucho tiempo los
frentes populares, como por ejemplo la Unión Democrática en 1945?
T: Bueno, usted le da ese nombre de "frente popular" a la Unión Democrática,
no soy yo quien se lo está dando. Por otra parte, la historia está llena, en
todos lados, de imperfecciones, y el propio pueblo va superando esas
imperfecciones y va a construir la unidad popular (se llame así o no se
llame así) de nuestro pueblo, para liberarnos de la explotación de la
oligarquía y de las clases dominantes y del imperialismo. En eso tengo fe,
para eso trabajo, con la perspectiva histórica en que está planteada en
Argentina y en Latinoamérica.
-Pero
dio a entender que se llamaría a la lucha. ¿Por qué, si la CGT se declara
peronista, no se movilizó cuando se lo proscribió a Perón?
R: Es muy difícil poder aceptar para quien no es peronista la estrategia que
tiene el peronismo dentro de los problemas políticos que se debaten en el
país. Porque el peronismo no es un partido político, es un movimiento que,
como lo dijo el compañero Tosco, tiene un líder, tiene mentalidad
revolucionaria y si se encaja como partido político es para enfrentar la
batalla dentro de un proceso y asumir el poder. Lo que implica que cuando se
entra en este juego, se hace lo que conviene por la sencilla razón de que
una actitud emotiva, o una actitud justificada, puede ser el factor o
elemento que perturbe esa estrategia y no se logre el objetivo.
-¿Qué
es la revolución para usted, Rucci?
R: La revolución es la que se plasmó en 1946 cuando el peronismo,
prácticamente por sus votos, barrió la alianza nefasta de la Unión
Democrática.
-Pero
con eso no la define...
R: Bueno la revolución es... Es decir, la revolución, mejor dicho una
revolución, creo que no es ninguna novedad saber lo que es una revolución...
Una revolución puede ser cruenta o incruenta. La revolución es provocar el
gran cambio que entierre esta estructura que somete a los pueblos;
estructuras que someten a los trabajadores y que colocan al país en el
terreno de la dependencia. Revolución es liberación; la forma de encarar la
revolución, la forma de llevarla y concretarla, eso depende...
(...)
-¿Rucci
Usted tiene algo que ver con esa famosa frase que se le adjudica de que
Tosco es "el dirigente de la triste figura"? Ocurre que estamos portándonos
como chicos buenos de colegio, cuando en realidad ustedes se han enfrentado
con unas solicitadas tremendas. Además, usted dijo, Rucci, que en el
movimiento peronista había "infiltrados asquerosos bolches", aludiendo
directamente a Tosco y otros dirigentes...
R: No... No... Yo puedo haber dicho eso, pero de ninguna manera ese tipo de
calificativos o agravios pueden haber sido dirigidos a determinadas personas
del movimiento... Está dirigido este calificativo a quienes solapadamente se
esconden detrás de un bombo o se infiltran en el movimiento peronista, gente
que nada tiene que ver con el movimiento obrero. Me parece que he sido claro
porque en ningún momento he mencionado nombres, por lo menos con ese tipo de
agravios.
-¿Qué
es infiltrarse en el movimiento obrero? ¿Qué haya gente que no piensa como
usted?
R: No... De ninguna manera. El compañero Tosco ha dicho una cosa con la que
yo estoy completamente de acuerdo: "El peronismo no es sectario". Incluso el
Partido Comunista, en la época de Perón, tenía personería jurídica y votaba.
-Si es
así, ¿por qué usted los trata como "asquerosos bolches"?
R: Porque todo aquel que atenta contra la unidad orgánica del movimiento
obrero, que no es un invento de Rucci, ni un invento de Tosco, sino un
invento de los trabajadores, a través de sus cuerpos orgánicos, que se han
organizado y tienen una central obrera. De este modo quienes atenten contra
esa unidad con slogans que nada tienen que ver con los trabajadores son
infiltrados.
-Usted,
Tosco, ¿atenta contra la unidad del movimiento obrero?
T: ¿Cómo? ¿De qué forma atento? Como directivos de la CGT nosotros acatamos
resoluciones de los cuerpos orgánicos. Y cuando estamos en la lucha siempre
hemos cumplido. La CGT de Córdoba jamás dejó de cumplir un paro... Rucci no
es el dueño de la CGT. No hay máxima autoridad para nosotros. Sólo hay
cuerpos orgánicos democráticamente constituidos y todas las resoluciones se
dan en ese carácter, que es lo único que respetamos. Córdoba jamás ha dejado
de cumplir un paro, ha hecho muchos más paros que la CGT. Porque la CGT
nacional se ha limitado a una serie de paros, y nosotros creemos que se
puede ir mucho más allá, como lo hemos probado.
-Tosco,
¿me permite? Nosotros creemos que Córdoba es un caso atípico dentro del
movimiento obrero del país. Con todo, es posible que para la unidad del
movimiento obrero, con una sutura de las 62 Organizaciones, se consiga una
unidad que englobe a no peronistas como usted y peronistas como Rucci.
¿Puede funcionar en la práctica?
T: Córdoba no es una isla, ni está fuera del país ni del mundo. Creemos que
con buena voluntad, con comprensión, con espíritu de lucha, se puede llegar
a una unidad. Córdoba no es una isla y el "Cordobazo", al contrario, expresa
la avanzada de las luchas obreras y populares argentinas que luego se dieron
en Tucumán, Rosario, Malargüe, Trelew... es porque tiene ese papel, y detrás
de esto -no con un sentido de subordinación sino como expresión de un
proceso histórico- se va dando la lucha de todo el movimiento obrero y se va
a dar en el orden nacional.
-Para
usted, Rucci, ¿la CGT de Córdoba es una isla dentro del movimiento obrero?
R: Yo no diría eso. Pero la CGT de Córdoba tiene una característica muy
particular. Yo soy un ferviente defensor del movimiento obrero, del debido
respeto a los cuerpos orgánicos que han elegido los congresos. He dicho hace
un rato que hay setenta y pico de delegaciones regionales en todo el país.
Todas cumplen y consultan a la Central Obrera para tomar cualquier
determinación. La única CGT y los únicos dirigentes que no han consultado
jamás para tomar actitudes son los de la CGT de Córdoba. Si lo hubieran
hecho, como lo hizo Mendoza, que consultó y la CGT de inmediato se puso del
lado de los trabajadores de Mendoza e intervino en el conflicto e hizo todo
el aporte necesario para...
-¿Le
parece que era necesario que consultara, cuando la gente ya estaba en la
calle?
R: ¿Cómo cuando la gente estaba en la calle? Sí, la gente de Mendoza estaba
en la calle, pero el compañero Fiorentino inmediatamente se comunicó con la
CGT para decir la actitud de la gente y...
-¿Para
pedir permiso? ¿No será que la CGT de Córdoba es rebelde? ¿No tendrá
motivos?
R: Yo no diría que es rebelde. Más bien diría, como lo señala el compañero
Tosco, que su forma de conducir al movimiento no es la misma que nosotros
queremos imponer a las otras delegaciones del interior del país. A pesar de
que se dice lo contrario, cuando se habla de unidad, no se conciben dos
centrales obreras, y nadie puede admitirlo, aunque los hechos y la forma
como se llevan a cabo ciertas actitudes están demostrando que realmente
quieren dos centrales obreras.
-¿No es
una acusación un poco corporativista?
R: No. Es el resultado de normas que fueron legisladas por los congresos
nacionales de la CGT. En el supuesto caso de que no sean útiles, será un
congreso el que reformará, pero hasta el momento, ése es el estatuto de la
Central Obrera y como dirigentes disciplinados a ese estatuto nos debemos
ajustar.
-Esa
rebeldía de la CGT-Córdoba, ¿a qué se debe? ¿A la directiva de Rucci o a un
problema del Consejo Directivo?
T: A que la CGT-Córdoba interpreta el mandato de las bases. A que está
ligada a las aspiraciones de los trabajadores. Quieren luchar y la
CGT-Córdoba lleva a la práctica esa lucha, cosa que no hace la CGT nacional.
(...)
-¿La
CGT es un factor de poder, Tosco?
T: Está encuadrada en el concepto de defensa del sistema. Para nosotros, el
movimiento obrero y la CGT deben ser una palanca para transformaciones
revolucionarias en esta sociedad capitalista.
-¿Rucci,
entonces, está defendiendo el sistema?
T: Si entiende que es un factor de poder, la coloca dentro del sistema.
R: Cuando a un hombre dice lo que yo he dicho en los reportaje en Nueva
Plana y en la revista Mayoría, indudablemente parece que estamos muy lejos
de estar defendiendo el sistema.
-En
esos reportajes, Rucci, usted dijo, hablando de la Juventud Peronista, que
en ciertos aspectos tiene razón. ¿Qué quiere significar con eso? ¿En qué
falla la JP? ¿Es una actitud paternalista, de poner la mano en el hombro...?
R: Eso de poner la mano en el hombro es un juicio suyo. El sentido de lo que
dije es otro. La Juventud Peronista hace críticas a determinados dirigentes
gremiales, yo me animo a admitir que ciertas críticas son valederas cuando
digo que en cierta forma tienen razones.
-¿Se
hace una autocrítica?
R: No en este momento, dije que soy consciente de mis responsabilidades y
las he asumido íntegramente. Y me consta que mis actitudes pueden ofrecer
conceptos contrarios a la honestidad y lealtad de los trabajadores.
(...)
-¿El
peronismo plantea la lucha de clases?
R: Plantea la unidad de todos los sectores... No plantea la lucha de clases.
Bien lo ha dicho el general Perón cuando estuvo acá. Esta no es una cuestión
de partidos políticos sino que ésta es una cuestión programática nacional en
la cual tienen participación todos los que estén dentro de esta filosofía en
lo que respecta al socialismo. El peronismo no es un movimiento estático.
Evoluciona, y dentro de esta evolución da lugar a un proceso que va a
terminar en el socialismo nacional.
-¿Podría definirlo?
R: El socialismo tiene, en distintos países del mundo, diversos matices. El
socialismo que yo planteo es una integración de una sociedad donde, por
sobre los sectores o grupos, prive el respeto a la dignidad y priven también
los fundamentos en que está basada nuestra sociedad.
T: Nosotros queremos rescatar los medios de producción y de cambio que están
en las manos de los consorcios capitalistas, de los monopolios, para el
pueblo. Socializarlos y ponerlos al servicio del pueblo. Deben desaparecer
las clases y debe existir una clase, la de quienes trabajan. Y no como
ahora, que existe la de los explotados y la de los explotadores.
R: Eso no es socialismo...
(...)
-Rucci
usted cuando usted estuvo en España, se le atribuyó haber declarado que
cuando regresara a la Argentina iniciaría una campaña por la erradicación de
la infiltración marxista del movimiento obrero...
R: Es totalmente falso. No soy de aquellos que dicen, como mucho se ha dado
en decir, que pretendo hacer discriminaciones ideológicas en la CGT, donde
hay miembros que no son peronistas. Hay dirigentes comunistas que van al
Comité Central Confederal y son respetados. No se trata acá de señalar una
cuestión de carácter ideológico. Aquí se trata de que esa ideología no sea
el caballo de Troya para tratar de perturbar y desunir al movimiento obrero.
O de torcer el camino que se ha dado como objetivo.
-Pero
si la gente quiere torcerlo...
R: Hay cosas que usted no tiene la obligación de saber porque no milita en
el movimiento obrero. Ahí cerca se reunieron 700 delegados que se
desparraman a lo largo y a lo ancho del país, 500 delegados que vinieron en
representación de los trabajadores del interior del país. Y fueron ellos los
que eligieron en la asamblea de la CGT a Rucci, con sus votos. Sería
desmerecer mucho a los trabajadores pensar que cometieron tal error de
elegir como sus dirigentes a traidores.
T: Yo no creo que se trate de un error de los trabajadores, sino de la
imposibilidad de expresarse democráticamente por la intervención de las
patronales, del Ministerio de Trabajo y de las burocracias.
-Rucci,
¿hay burocracia?
R: Yo quisiera discriminar, porque a veces las palabras están ligeramente
expresadas y suenan a hueco. ¿Qué es la burocracia sindical? ¿Qué es lo que
hay que hacer para no ser burócrata sindicalmente?
-Vamos
a preguntárselo a Tosco.
T: La burocracia sindical es el ejercicio de los cargos sindicales con el
criterio de reducir todo al sindicalismo; de administrar desde posiciones de
poder los beneficios sociales; de discutir especialmente los convenios
colectivos de trabajo; de quedarse gobernando al movimiento obrero desde
posiciones administrativas. Es decir, desde el mismo término burocrático
surge: gobierno de empleados. Significado gramatical que trasladada al campo
sindical significa no asumir esa proyección general de la lucha del
movimiento obrero como factor de liberación nacional y social.
(...)
-Vamos
entonces a las conclusiones, por favor.
R: En alguna medida este programa ha pretendido ser útil a la opinión
pública, para que conozca lo que yo sostengo como la verdad de lo que
represento y creo en este aspecto el resultado puede ser positivo.
T: Agradezco la oportunidad de haber podido exponer ante la opinión pública
y el pueblo el punto de vista que no es mío sino de la clase obrera y el
pueblo de Córdoba.
-¿Cree,
Rucci, que queda algo por decir?
R: Coincidir también con lo que dice el compañero Tosco, que estoy
convencido de que lo que yo he expuesto no es solamente el punto de vista
del pueblo de Córdoba sino que incluyo al pueblo de Córdoba en el pueblo de
todo el país.
-¿Puede
ser que a partir de ahora no haya más solicitadas entre ustedes?
R: Cada uno sabe de su obligación y asume las responsabilidades. Yo sé de mi
obligación como secretario general de la CGT y he asumido esa
responsabilidad.
T: En tanto y en cuanto sea necesario fijar las posiciones de lucha de la
unidad combativa, nosotros hemos de continuar con esta misma práctica del
movimiento obrero.
Córdoba es del movimiento obrero argentino y de la lucha antiimperialista
latinoamericana. |