Cultura y arte

Teresa Costantini reveló el doloroso pedido que le habría hecho su exmarido Eduardo Costantini: “Quiero

La directora de cine compartió un extenso relato en sus redes sociales sobre un pedido que le habría hecho su exmarido. El empresario desmintió la versión de manera tajante.

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Teresa Costantini reveló el doloroso pedido que le habría hecho su exmarido Eduardo Costantini: “Quiero
(CC BY 4.0 — libre difusión con atribución a Q Company)

Teresa Costantini, reconocida directora de cine y figura de la cultura porteña, compartió en sus redes sociales un extenso y doloroso relato sobre su relación con su exmarido, el empresario Eduardo Costantini.

Según el descargo que publicó la cineasta este lunes 19 de octubre de 2026, el pedido que le habría hecho su exmarido tras la separación habría sido de una crudeza extrema: “Quiero que saques a tus padres del cementerio”. La frase, que remite a un conflicto profundo sobre el lugar de descanso de los restos de los padres de Teresa, generó inmediato impacto en el ambiente artístico y periodístico de Buenos Aires.

Costantini expuso el tema en una larga publicación que combina recuerdos personales, reflexiones sobre el vínculo y detalles de lo que describe como un capítulo doloroso de su vida. El texto, escrito con tono íntimo y sin filtros, circuló rápidamente entre quienes siguen la agenda cultural de la ciudad.

Horas después, Eduardo Costantini respondió a través de un comunicado breve pero contundente: “Es una mentira absoluta”. El empresario, conocido por su rol en el mundo del arte contemporáneo y la fundación de museos en la capital, rechazó de plano la versión de su exmujer y evitó entrar en mayores detalles.

El intercambio público entre dos figuras que durante años formaron una de las parejas más visibles del mundo cultural porteño pone de manifiesto cómo los conflictos privados pueden volverse materia de conversación en una ciudad donde el arte, el dinero y los lazos familiares suelen cruzarse en los mismos círculos.

Teresa Costantini ha construido una trayectoria sólida en el cine argentino, con películas que exploran temas de identidad, memoria y relaciones humanas. Su voz, siempre directa, vuelve a generar debate no solo por el contenido de la denuncia sino por la decisión de hacerla pública en redes sociales, un espacio cada vez más usado por artistas para saldar cuentas o compartir capítulos de su historia personal.

Por su parte, Eduardo Costantini es una de las figuras clave del mecenazgo cultural en Buenos Aires. Su colección de arte y los espacios que impulsó marcaron un antes y un después en la escena local. El contraste entre ambos universos —el creativo y el coleccionista— alimentó durante años rumores y admiración en igual medida.

Más allá de las versiones cruzadas, el episodio deja en evidencia la dificultad de cerrar ciclos cuando los lazos familiares y patrimoniales se entremezclan con recuerdos dolorosos. En una ciudad como Buenos Aires, donde los cementerios también forman parte del patrimonio emocional colectivo —desde Recoleta hasta Chacarita—, la mención a los restos de los padres adquiere una carga simbólica fuerte.

Hasta el momento ninguno de los dos amplió sus declaraciones. Los seguidores de la pareja, que alguna vez compartieron cenas en bares notables de San Telmo y visitas a muestras en Palermo, ahora se dividen entre quienes creen en la versión de Teresa y quienes se inclinan por el desmentido de Eduardo.

En el mundo del arte y el cine porteño, donde los egos y las sensibilidades están a flor de piel, este tipo de exposiciones públicas no son infrecuentes. Lo que sí llama la atención es la crudeza del supuesto pedido y la inmediata respuesta que generó.

Mientras la noticia sigue circulando, tanto Teresa como Eduardo continúan con sus agendas habituales: ella con proyectos cinematográficos y él con las actividades de su fundación. La ciudad, que devora estas historias con la misma avidez con que discute un partido de fútbol o el precio del café, espera el próximo capítulo. Como siempre, verificá fuentes antes de tomar partido en disputas tan personales.

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