Tormenta de Santa Rosa 2026: cuándo podría caer y qué regiones están bajo la lupa
Los pronósticos anticipan varios episodios de lluvia y tormentas entre el final de agosto y principios de septiembre en el centro y Litoral del país. Especialistas aclaran que se trata de un cambio de estación más que de una tradición infalible.
Según los modelos meteorológicos, la tradicional Tormenta de Santa Rosa 2026 no vendrá como un único evento dramático, sino como una sucesión de frentes que van a ir barriendo distintas zonas del país entre finales de este mes y los primeros días de septiembre. Quienes viven en Buenos Aires, el AMBA, sur de Córdoba o el Litoral ya saben que conviene tener el paraguas a mano y chequear el pronóstico todos los días, porque la ciudad cambia rápido y la atmósfera más todavía.
La creencia popular asocia el 30 de agosto con lluvias fuertes, pero los especialistas del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) insisten en que no es un fenómeno extraordinario. Se trata, básicamente, del pasaje del invierno a la primavera: entra aire cálido y húmedo desde el norte, chocan con frentes fríos que todavía andan dando vueltas y ¡pum!, se arman tormentas. Paola Salio, especialista en ciencias de la atmósfera, lo explicó clarito: lo que favorece las tormentas a fin de agosto o principio de septiembre es justamente esa llegada de humedad que vuelve inestable la atmósfera.
Un análisis de 118 años de datos (desde 1906 hasta 2023) muestra que en el 57% de los casos hubo tormentas entre el 25 de agosto y el 4 de septiembre. Pero ojo: no siempre fueron temporales de película. Muchas veces fueron lluvias comunes y corrientes. La “tormenta de Santa Rosa” es más una cuestión de percepción y de ganas de la gente de tener una fecha marcada en el almanaque que una garantía meteorológica.
Para este 2026, el meteorólogo de Meteored Mauricio Saldívar anticipó a Infobae que vamos a tener varios focos. Entre el miércoles 26 y el jueves 27 de agosto se esperan lluvias y tormentas aisladas sobre Buenos Aires, el AMBA, sudeste de Entre Ríos y sur de Córdoba, con acumulados moderados de entre 10 y 20 milímetros. Nada del otro mundo, pero suficiente para mojar la vereda y complicar un poco el tránsito.
El viernes 28 la cosa se corre hacia el Litoral, con centro y norte de Entre Ríos y sudeste de Corrientes bajo la mira. Y el domingo 30, día de la fecha tradicional, el episodio más fuerte podría darse en Misiones y el noreste de Corrientes, donde los acumulados podrían llegar a ser significativos. Según los pronósticos, ahí sí podrían caer entre 100 y 130 milímetros en algunas zonas, lo que ya empieza a generar preocupación por posibles anegamientos, sobre todo porque varias de estas provincias vienen con un agosto más lluvioso de lo habitual.
Saldívar señaló que, si hay que ponerle el mote de “Tormenta de Santa Rosa 2026” a uno de estos sistemas, el candidato principal parece estar en el nordeste de Corrientes, el este de Formosa y Misiones. Pero también aclaró que no va a ser un único evento: al menos dos sistemas distintos podrían pasar por el país en esos días. Un segundo frente empezaría a formarse sobre el norte de la Patagonia hacia el domingo 30.
Desde el SMN recomiendan seguir los avisos oficiales y no confiar ciegamente en la tradición. “La presencia de lluvias o tormentas fuertes no se puede afirmar con anticipación absoluta”, remarcan. Lo sensato es chequear los pronósticos actualizados día a día, especialmente si vivís o tenés que moverte por el AMBA, Entre Ríos, Corrientes, Misiones o el sur de Córdoba.
Para los que planean escapadas de fin de semana largo o salidas por la región, el consejo de siempre: verificá horarios y disponibilidad antes de ir, pero también mirá el cielo. Una caminata por la costanera puede ser hermosa con nubes amenazantes, siempre y cuando no termine con uno corriendo bajo la lluvia. Y si sos de los que les gusta seguir la tradición, ya sabés: entre cinco días antes y cinco días después del 30 de agosto (o hasta quince días, según algunos) cualquier chaparrón puede terminar bautizado como la tormenta de Santa Rosa.
Al final, más que un pronóstico infalible, lo que queda es la costumbre porteña de mirar el cielo, comentar el clima en el colectivo y armar planes con un “por las dudas”. Porque Buenos Aires es así: te enamora con sus detalles, pero nunca te avisa con demasiada anticipación cuando va a largar a llover de verdad.
Fuente: Adaptado de Infobae