Murió Walter Koenig, el entrañable Pavel Chekov de Star Trek
El actor falleció a los 90 años en su casa de North Hollywood, rodeado de su familia. Su compañero George Takei le rindió un emotivo homenaje recordando casi seis décadas de amistad.
La noticia sacudió a los fans de la saga de ciencia ficción más emblemática del mundo: Walter Koenig, el actor que dio vida al optimista y carismático alférez Pavel Chekov en Star Trek: La Serie Original, falleció a los 90 años.
Según confirmó su representante a la revista People, el intérprete murió de vejez en su casa de North Hollywood la noche del domingo, rodeado de su hija Danielle y su sobrina. Su manager destacó que, más allá del rol icónico que lo acompañó toda la vida, Koenig inspiró al público con su optimismo, humor y espíritu aventurero. “Su extraordinario talento siguió brillando en sus últimos años”, señaló, recordando que recientemente protagonizó el cortometraje Mr. Fleischmann, por el que recibió el Premio Platino al Mejor Actor en los Independent Shorts Awards de 2026.
Apenas se conoció la noticia, su compañero de reparto George Takei, de 89 años, publicó un sentido mensaje en Instagram. “Tengo el corazón apesadumbrado. Walter Koenig, nuestro alférez Pavel Chekov, falleció esta madrugada”, escribió el actor que interpretó a Hikaru Sulu. Takei recordó que se conocieron en el puente de mando de la Enterprise en la década de 1960 y mantuvieron una amistad durante casi seis décadas. Fue Koenig quien actuó como padrino de boda de Takei y su marido Brad en 2008. El 14 de septiembre pasado, cuando Koenig cumplió 90 años, coincidió con el 18° aniversario de la pareja.
“Walter fue mucho más que Chekov. Fue escritor, profesor, un hombre reflexivo y un amigo leal”, agregó Takei. “A los fans que lo amaron durante tantos años, gracias. Él también los amó. Descansa en paz, querido amigo. Sigue adelante con paso firme”.
Nacido el 14 de septiembre de 1936 en Chicago, Koenig se crió en Nueva York. Sus padres eran inmigrantes judíos provenientes de la Unión Soviética que habían vivido en Lituania; décadas después, el actor basó el característico acento ruso de Chekov en el de ellos. Estudió en el Grinnell College de Iowa y luego en la UCLA, donde cursaba Psicología hasta que una clase de actuación le cambió el rumbo. Un profesor le aconsejó que lo intentó y terminó formándose en el Neighborhood Playhouse de Nueva York, donde sintió que había encontrado su lugar.
Su primer contacto con el creador de Star Trek, Gene Roddenberry, fue en 1964, cuando apareció en The Lieutenant. Se sumó a la serie en su segunda temporada, en 1967, y se quedó hasta el final en 1969. El personaje, creado para conectar con el público más joven, se volvió tan popular que Koenig retomó el rol en seis películas entre 1979 y 1994: desde Star Trek: La película hasta Star Trek: Generaciones.
Casi tres décadas después, en 2023, regresó al universo con un cameo de voz en Star Trek: Picard interpretando al presidente Anton Chekov, hijo de su personaje original. Fuera de la saga, tuvo un rol memorable como el villano Alfred Bester en Babylon 5, un personaje mucho más complejo que le permitió mostrar otra faceta actoral.
El encasillamiento posterior al éxito de la serie lo llevó a explorar la escritura. Fue guionista de televisión, creó la serie de cómics Raver en 1993, publicó sus memorias Warped Factors en 1998 y una versión actualizada en 2020 titulada Beaming Up and Getting Off: Life Before and Beyond Star Trek.
Koenig participó de innumerables convenciones donde disfrutaba encontrarse con los fans y entender el profundo significado cultural que Star Trek tenía para ellos. Recibió una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood y dejó un legado que va mucho más allá de la pantalla.
En su vida personal, estuvo casado con la actriz Judy Levitt desde 1965 hasta la muerte de ella en 2022. Tuvieron dos hijos: Danielle, que lo acompañó en sus últimos momentos, y Andrew, quien fue actor infantil en Growing Pains y falleció en 2010.
Con su partida se cierra un capítulo fundamental de la era original de Star Trek. Queda el recuerdo de un actor versátil, un amigo leal y un hombre que, con humor y calidez, ayudó a imaginar un futuro mejor desde el asiento del navegante de la Enterprise.