Risotto de quinoa y pollo: una receta rápida, fácil y nutritiva
Reemplazá el arroz por quinoa en este risotto cremoso con pollo, vegetales y queso. Una opción saludable, reconfortante y lista en menos de 40 minutos, ideal para cualquier época del año.
La quinoa, ese pequeño grano andino que se coló hace años en las mesas porteñas, sigue ganando terreno en las cocinas argentinas por su versatilidad y perfil nutricional. Esta receta de risotto de quinoa y pollo es el ejemplo perfecto de cómo un plato que suena sofisticado puede ser simple, rápido y reconfortante al mismo tiempo.
En lugar del arroz carnaroli tradicional, la quinoa aporta una textura ligeramente crocante que contrasta con la cremosidad lograda al final con queso y un toque de manteca. El pollo se suma como proteína magra, mientras que los vegetales (cebolla, zanahoria, apio y un poco de ajo) construyen una base de sabor que no necesita horas de preparación. El resultado es una comida completa, equilibrada y lista para servir en menos de 40 minutos, ideal para almuerzos de semana o cenas sin complicaciones.
Según la nota original de Infobae, esta preparación se ha convertido en un comodín moderno en muchas casas argentinas. Combina la técnica italiana del risotto con ingredientes accesibles y saludables, y funciona tanto en pleno invierno como en días más templados, adaptándose con facilidad a lo que tengas en la heladera.
Lo mejor es que podés prepararlo con anticipación: se conserva en la heladera hasta tres días en recipiente hermético y también admite congelación por un mes, aunque la textura puede modificarse un poco. Al recalentar, basta con agregar un chorrito de caldo o agua y revolver a fuego bajo para recuperar la cremosidad.
El plato es una opción nutritiva que combina hidratos complejos, proteína y fibra. Recordá que los valores nutricionales exactos dependen de las marcas y cantidades que uses, pero en general resulta más liviano que un risotto clásico de arroz. Si querés una versión vegetariana, simplemente omití el pollo y agregá más hongos o zapallito.
En Buenos Aires, donde cada vez más gente busca comidas rápidas pero con sustancia, este tipo de recetas se volvieron favoritas. La quinoa se consigue en cualquier supermercado o dietética, y el resto de los ingredientes son de uso cotidiano. Verificá siempre la frescura de los productos y ajustá las cantidades según la cantidad de comensales.
Esta adaptación mantiene el espíritu original de la receta publicada el 24 de agosto de 2026, pero con el tono y los consejos prácticos que nos gustan a los porteños: sin vueltas, con cariño y con la advertencia de siempre chequear que tengas todo antes de ponerte el delantal.
Ingredientes
- 200 g de quinoa
- 300 g de pechuga de pollo en cubos
- 1 cebolla mediana
- 2 dientes de ajo
- 1 zanahoria
- 1 tallo de apio
- 800 ml de caldo de verduras o pollo
- 50 g de queso rallado (parmesano o similar)
- 2 cucharadas de manteca
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- Sal y pimienta a gusto
- Perejil fresco picado para decorar
Preparación
- Lavar muy bien la quinoa bajo agua corriente hasta que deje de soltar espuma. Reservar.
- En una olla grande calentar el aceite de oliva y saltear los cubos de pollo hasta que estén dorados. Retirar y reservar.
- En la misma olla rehogar la cebolla, el ajo, la zanahoria y el apio picados finamente hasta que estén tiernos.
- Agregar la quinoa y cocinar un minuto más revolviendo para que se impregne de los sabores.
- Incorporar el caldo caliente de a poco, como en un risotto tradicional, revolviendo constantemente y esperando que absorba antes de agregar más.
- Cuando la quinoa esté casi lista (unos 15-18 minutos), volver a incorporar el pollo salteado.
- Retirar del fuego, agregar la manteca y el queso rallado. Mezclar con energía hasta lograr la textura cremosa característica.
- Rectificar sal y pimienta, dejar reposar un par de minutos y servir inmediatamente con perejil fresco picado por arriba.