Rosalía y las 13 santas de LUX: quiénes son las religiosas a las que rinde tributo en su último álbum
Con siete nominaciones en los próximos Latin Grammy, el disco LUX de Rosalía sigue generando conversaciones. Detrás de cada track hay una santa o figura religiosa que inspira su universo sonoro y visual.
El álbum LUX de Rosalía se consolida como uno de los trabajos más comentados del año, con siete nominaciones para la próxima ceremonia de los Latin Grammy. Más allá de su propuesta musical que mezcla flamenco, electrónica y ritmos urbanos, el disco está atravesado por un concepto espiritual que rinde homenaje a trece santas y figuras religiosas femeninas.
Cada una de estas mujeres inspira una canción o un aspecto del universo visual del proyecto. Rosalía, siempre atenta a los símbolos y a la tradición, construye un puente entre lo sagrado y lo contemporáneo, algo que se siente en la atmósfera de LUX desde la portada hasta los arreglos.
Entre las santas más destacadas aparece Santa Teresa de Ávila, la mística española del siglo XVI conocida por sus escritos sobre la oración y el éxtasis. Su influencia se nota en los pasajes más introspectivos del álbum, donde la voz de Rosalía se vuelve casi un rezo moderno.
También está presente Santa Rosa de Lima, patrona de América Latina y primera santa del continente. La devoción popular que genera esta figura en varios países se refleja en la energía comunitaria que transmite algunos de los cortes más bailables del disco.
Santa Águeda, mártir siciliana asociada a la protección contra el fuego y las enfermedades, aporta su fuerza en tracks que hablan de resiliencia y sanación. Su historia de coraje resuena en la potencia vocal que Rosalía despliega en momentos clave.
La lista sigue con Santa Lucía, protectora de la vista, cuya vela encendida se convierte en metáfora recurrente a lo largo de LUX. La iluminación literal y simbólica es uno de los ejes del trabajo, tal como su título lo anticipa.
Santa Catalina de Siena, doctora de la Iglesia y figura política de su tiempo, inspira las canciones con mayor carga de denuncia y empoderamiento. Su capacidad para influir en los poderosos de su época dialoga con la forma en que Rosalía usa su plataforma artística.
Otras santas que forman parte del concepto son Santa Clara de Asís, fundadora de las clarisas y símbolo de pobreza y claridad; Santa Inés, mártir romana asociada a la pureza; y Santa Bárbara, protectora contra tormentas y explosiones, muy venerada en varias tradiciones populares.
El álbum también incorpora referencias a la Virgen de Guadalupe, aunque técnicamente no sea una santa canonizada en el mismo sentido, su presencia cultural en el imaginario latinoamericano es tan fuerte que Rosalía la incluye en este panteón femenino de inspiración.
Santa Juana de Arco, la guerrera francesa que escuchaba voces divinas, aporta la dimensión combativa y visionaria. Su historia se cruza con pasajes del disco que hablan de lucha interna y convicción.
Completan el grupo figuras como Santa Edith Stein, filósofa y mártir del siglo XX; Santa Teresa de Calcuta, por su entrega a los más pobres; y Santa Hildegarda de Bingen, la polímata medieval que combinaba música, medicina y misticismo.
Esta selección no es casual. Rosalía construye un relato donde lo femenino sagrado dialoga con las experiencias contemporáneas de las mujeres: fe, dolor, placer, resistencia y celebración. LUX se escucha como un rosario laico y a la vez profundamente espiritual.
Los que ya tuvieron la oportunidad de ver la puesta en vivo del álbum cuentan que la escenografía incorpora elementos que remiten a estas figuras: velas, flores, relicarios y proyecciones que van revelando poco a poco las historias que hay detrás de cada canción.
Con este trabajo Rosalía vuelve a demostrar que su arte no se limita a lo musical. LUX es también un ejercicio de investigación iconográfica y devocional que invita a quien lo escucha a indagar en las vidas de estas trece mujeres que, a lo largo de los siglos, marcaron un camino de valentía y mística.
Mientras se acerca la gala de los Latin Grammy, el álbum sigue sumando escuchas y conversaciones. Cada nueva escucha revela una capa más de este entramado de fe, arte y contemporaneidad que Rosalía tejió con paciencia de artesana.